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Espectáculos y Moda

El divertido encuentro entre Evelyn Botto y Laurita Fernández en el programa de Pergolini




La actual pareja de Fede Bal y la bailarina compartieron un momento de complicidad que derribó cualquier rumor de enfrentamiento mediático.Evelyn Botto y Laurita Fernández demostraron su excelente relación con un abrazo frente a las cámaras de El Trece
La visita de Laurita Fernández a Otro día perdido (El Trece) generó un momento televisivo que no tardó en volverse viral por la naturalidad de sus protagonistas. El cruce más esperado se dio entre la invitada y Evelyn Botto, integrante del staff de Mario Pergolini y actual novia de Fede Bal. Lejos de la tensión que suele rodear a las «ex» y las «actuales» en el mundo del espectáculo, Botto tomó la iniciativa con mucha picardía: “Quiero decir que, además de ser una gran actriz, Laurita es la ex de mi novio”, lanzó entre risas, descolocando al público y al conductor. Botto aprovechó el espacio para desactivar cualquier intento de conflicto fomentado por personas que buscan enfrentar a las mujeres. «A mí ella me parece espléndida y me cae diez puntos», aclaró con firmeza ante las bromas de Pergolini y Agustín “Rada” Aristarán, quienes bromeaban diciendo que «la odiaba». Con total honestidad, la locutora remató con una frase que fue furor en redes:“Si tuviera que odiar a cada persona que haya estado con mi novio, sería imposible”. El encuentro culminó con un abrazo entre ambas donde Evelyn, incluso, levantó por el aire a la bailarina.De los flashes a las anécdotas domésticasMás allá del brillo del estudio, la relación entre Botto y Bal también fue noticia recientemente por una insólita situación vivida en el barrio privado donde reside el actor. Durante una entrevista en Perros de la Calle, Fede recordó los inicios del noviazgo y las incómodas visitas de Evelyn en Uber. Según relató, un guardia de seguridad del country intentaba hacerse «el chistoso» lanzando comentarios desubicados cada vez que ella ingresaba, sugiriendo falsamente que el actor recibía a otras mujeres con diferentes apellidos durante la semana.»El tipo de la puerta le decía: ‘¿Usted es de apellido Pereyra? Ah no, esa es la de la semana pasada'», recordó Bal visiblemente molesto por la actitud del empleado. La situación escaló tanto que el actor decidió intervenir personalmente para frenar las bromas de mal gusto que incomodaban a su pareja. Esta mezcla de anécdotas y buena onda televisiva consolida a la pareja en un gran momento, demostrando que la madurez y el humor son sus mejores herramientas para lidiar con el pasado y los rumores de infidelidad que rondaban al actor.