Ultimas Noticias
Verónica Ojeda denunció el bullying que sufre Dieguito Fernando en redes: «Estamos rotos como sociedad»
La expareja de Diego Maradona expuso su angustia ante las burlas que recibe su hijo de 13 años. El hostigamiento comenzó tras un clip viral.
Verónica Ojeda junto a Dieguito Fernando, quien hoy padece las consecuencias del acoso en las redes sociales
Verónica Ojeda rompió el silencio en LAM para denunciar el acoso sistemático digital que padece su hijo, Dieguito Fernando. El conflicto se originó a fines del año pasado, cuando el niño acompañó a su madre a los tribunales por el caso de la jueza Julieta Makintach y, con una sentida mirada al cielo, pidió «Justicia por papá». Ese gesto de dolor genuino fue convertido por usuarios y hasta por algunos comediantes en un motivo de burla y parodia, desatando una ola de odio que Ojeda ya no está dispuesta a tolerar.
«Esa situación generó un bullying terrible que ya no lo soporto más», expresó Verónica visiblemente afectada. La mediática apuntó directamente contra los adultos que, buscando ser «graciosos», recrean el pedido de justicia del niño burlándose de su imagen. «Si querés hacerte el gracioso agarrátelas conmigo, no con un nene de 13 años», sentenció. La gravedad de la situación radica no solo en el ataque a un menor, sino en que estas burlas impactan directamente en la salud de Dieguito, quien se encuentra dentro del espectro autista. Según relató su madre, él no comprende por qué la gente utiliza rulos falsos para imitarlo, lo que le genera una angustia profunda.
El desafío del diagnóstico y la falta de terapias locales
La familia de Dieguito Fernando viene lidiando con este hostigamiento desde hace seis meses, lo que obligó a intensificar el tratamiento psicológico del niño. En febrero de este año, Mario Baudry, pareja de Ojeda, había revelado que el hijo menor del Diez tiene autismo grado 1. Aunque se trata de una condición leve que le permite estar muy integrado en su colegio donde, afortunadamente, recibe el apoyo y respeto de sus compañeros, situaciones de estrés como el acoso online disparan crisis de ansiedad y nerviosismo que afectan su calidad de vida.
Ojeda también aprovechó para recordar el largo camino que recorrieron para encontrar un tratamiento adecuado. Confesó que durante años debió trasladarse a Estados Unidos durante seis meses por año, ya que en Argentina no existían las terapias específicas que su hijo necesitaba. «Fueron años de mucha lucha», reconoció, resaltando que la detección temprana fue clave para el avance de Dieguito. Hoy, mientras el joven intenta procesar el peso de su apellido y el parecido físico con su padre, su madre hace un llamado a la reflexión colectiva para frenar la maldad en las plataformas digitales.


