Espectáculos y Moda
Florencia Peña abrió su intimidad: desde los disfraces hasta el «tesoro» escondido en casa

La actriz en su paso por el programa de el trece, reveló detalles sobre su vida sexual, sus juegos de roles y el inesperado hallazgo de juguetes que acumuló durante años.Florencia Peña, una experta en romper tabúes tanto en la pantalla como en su vida privada.
Florencia Peña no conoce de incomodidad cuando se trata de hablar de intimidad. En su reciente paso por el programa de Las chicas de la culpa, la actriz volvió a demostrar que el humor y la frontalidad son sus mejores armas para romper tabúes. Durante la conversación con las conductoras y entre anécdotas, el tema de los disfraces surgió de manera espontánea, permitiendo a la audiencia conocer un costado más lúdico de su vida en pareja. Peña confesó que, si bien el juego de roles fue una práctica frecuente durante mucho tiempo, la dinámica requería de una «dirección» estratégica bastante particular.»No es Improcrash, acá hay que indicarles», bromeó, explicando que, para que la escena funcione, el factor sorpresa es fundamental. Sin embargo, aclaró que esa búsqueda de creatividad a veces chocaba con la realidad: en ocasiones, el exceso de comedia involuntaria por parte de su pareja terminaba «bajando» el clima sexual, transformando una situación que debía ser pasional en un momento gracioso o bizarro.Un «tesoro» escondido en los cajonesLa verdadera sorpresa llegó cuando la charla giró hacia los objetos eróticos. Resulta que, tras haber sido imagen de un importante sex shop durante años, Flor acumuló una cantidad impresionante de productos que quedaron dispersos por toda su casa. «El otro día ordenábamos con las chicas y aparecían cosas de todos lados», contó entre risas. La situación se volvió un reality doméstico cuando su personal de limpieza encontraba los dispositivos: «¿Y con esto qué hacemos?», le preguntaban, ante lo que ella simplemente respondía con total naturalidad: «Guardalo». Lo que para otros podría ser una situación vergonzosa o incómoda, para la actriz fue un motivo más de gracia, reafirmando su perfil «multifacético» y descontracturado.Entre risas, relató que incluso bromeó con sus empleadas sugiriéndoles que los usaran, aunque aclaró rápidamente que, ante la incomodidad, prefirió dejar el tema ahí. «Abrís un cajón y hay dos Satisfyer, es una locura», confesó sorprendida por la cantidad de elementos que iban apareciendo en rincones insólitos mientras ordenaban el hogar. Más allá de lo que genera la anécdota, hay un trasfondo claro en la postura de Peña. Al abordar estos temas con soltura, la actriz logra desdramatizar situaciones que en muchas casas siguen siendo un secreto bajo llave o con alguna connotación negativa. Para Florencia, la sexualidad no tiene por qué estar envuelta en misterio o vergüenza, y su capacidad para reírse de sí misma —y de los objetos que esconden sus cajones— termina siendo una invitación a vivir la intimidad de manera más libre y auténtica.