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Mariela Prieto casi se va a las manos con Tamara Paganini en Gran Hermano, por la prueba semanal
La esposa del Turco García estalló por un problema de salud, la «India» la provocó por todo el predio y Yanina Zilli tuvo que meterse en el medio para evitar una agresión física.
Mariela Prieto y Tamara Paganini expusieron su histórica enemistad dentro del reality con un cruce que rozó los límites.
El encierro de Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) sumó un nuevo capítulo violento y escándaloso, en lo que va de la competencia, dejando en evidencia que la convivencia ingresó en una fase de extrema susceptibilidad. Lo que inició como una práctica rutinaria para asegurar el presupuesto alimentario de la semana 15 derivó en un violento cruce cara a cara entre Mariela Prieto y Tamara Paganini. El detonante de la crisis se produjo cuando la esposa del Turco García solicitó interrumpir su entrenamiento coreográfico argumentando un malestar físico severo: «Estoy indispuesta, me siento mal, revoleo la cabeza y me mareo». Lejos de solidarizarse con su compañera, Paganini le exigió continuar con el ensayo bajo el pretexto de que restaban apenas dos días para la gala de presentación.
La pelea terminó por encenderse cuando la «India», ante la imposibilidad de Prieto para seguir el ritmo de baile, deslizó de forma fría que la producción debía buscarle de inmediato un reemplazo para no arruinar la prueba grupal. Al escuchar la sugerencia, Mariela perdió los estribos por completo y trasladó la discusión hacia el sector de la cocina, donde encaró a su rival sin ningún tipo de filtro.
«¡Me rompés mucho las pelotas! ¡Estoy indispuesta y me baja sangre! ¿Me escuchás bien lo que te digo? Dejame de romper las pelotas, me tenés la concha al plato», disparó sacada ante la mirada sorprendida del resto de los participantes.
Provocaciones al límite de la expulsión y persecución por los pasillos
La discusión escaló a niveles insostenibles cuando Prieto comunicó su renuncia indeclinable a la coreografía. Tamara, lejos de apaciguar los ánimos, optó por burlarse abiertamente de la situación instándola de forma irónica a que «vaya volando» a informarle la decisión a Catalina «Titi» Tcherkaski, e incluso comenzó a imitar el aleteo de un ave detrás de su espalda. “No me descansés, boludita, volá”, retrucó Mariela enfurecida. La subida de tono continuó cuando Paganini la persiguió por diversos ambientes de la casa argumentando que el predio era público y que podía circular por donde deseara, forzando un nuevo choque a centímetros de distancia donde se gritaron insultos directos.
El grado de hostilidad física y verbal fue tan agudo que el resto de los convivientes temió que el enfrentamiento pasara de las palabras a la violencia física explícita, una conducta estrictamente prohibida que trae la expulsión automática del formato. Ante este riesgo inminente, fue la exvedette Yanina Zilli quien reaccionó con rapidez interponiéndose corporalmente en el medio de ambas mujeres. A pura fuerza y gritos, Zilli logró separar a las participantes y arrastró a Mariela hacia una de las habitaciones para cortar el círculo de provocación.
Minutos más tarde, ambas jugadoras utilizaron sus respectivos espacios para realizar sus descargos. En la intimidad del cuarto, Zilli le advirtió a Prieto sobre la perversa estrategia que escondía el accionar de su contrincante: «Es lo que busca ella; te siguió por todos lados porque quería que le pegues y te expulsen». Totalmente desbordada por los nervios, Mariela acudió al confesionario para exigirle un freno al «Big», ratificando que el vínculo entre ambas quedó completamente destruido en el plano del juego. «No la quiero encima mío, tengo ganas de vomitar y me siento mal. Yo no me meto con nadie, no me gusta que me provoquen de esa manera. A la gente le digo que esa conchuda de mierda no se me acerque más», concluyó de forma tajante.



