Política
Caso Adorni: declararon dos nuevos testigos que complicaron al ex jefe de Gabinete

La investigación por el patrimonio de Manuel Adorni sumó este martes dos nuevos testimonios que aportaron detalles sobre compras de alto valor, pagos en efectivo y el uso de tarjetas de crédito de terceros para adquirir distintos bienes.
En el cada vez más enredado Caso Adorni, la semana pasada se sumaron nuevas pruebas a la investigación que ahondan en las irregulares gestiones financieras atribuidas al ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Comodoro Py fue el escenario de dos declaraciones que complican aún más la posición de este personaje en la mira pública. Lee también: Una funcionaria confirmó que le prestó su tarjeta de crédito a Adorni para comprar un monitor gamer Gisela Kocsis, exsecretaria y pieza esencial en la oficina de Vocería presidencial, ofreció un testimonio que detalla sorprendentes transacciones económicas que parecen pintorescas por el estilo de ejecución y los montos involucrados. Según relató Kocsis, fue ella quien gestionó personalmente una compra extraordinaria en una prestigiosa cadena, Rosen, por la desorbitante suma de $8.183.303,25, operación esta en la que Betina Angeletti, esposa de Adorni, se apersonó con los billetes para materializar el pago.Esta acción particular no fue aislada; sino que, pocos días después, se registró otra transacción en el mismo establecimiento por $400.000, esta vez para adquirir almohadas, igualmente abonadas en efectivo. Parece ser que Kocsis era una ficha clave en una dinámica habitual donde el efectivo circulaba con fluidez excepcional entre bienes de distinta índole sin recurrir a transferencias electrónicas, referencia bancaria alguna o, mucho menos, facturaciones transparentes.Otro testimonio que no queda atrás en cuanto a la sorpresa que causa es el del funcionario Luis Alujú. Evidentemente, Adorni contaba con una red intrincada de operaciones financieras y Alujú lo confirma de manera involuntaria. Coordinador de Información de Gobierno entre otros cargos, Alujú describió cómo Adorni tenía el control de una extensión de su tarjeta de crédito desde hace más de una década.Esta extensión fue utilizada, a través de la plataforma comercial Mercado Libre, para financiar un proyector por $3.600.000. De hecho, parte crucial del testimonio de Alujú es que la operación fue netamente orquestada por Adorni, quien adquirió el proyector bajo un usuario registrado a su nombre, pese a que la tarjeta implicada perteneciera a Alujú.El fiscal Gerardo Pollicita, encargado de llevar adelante este complejo expediente, pondera los testimonios dados por Kocsis y Alujú como vitales, cuestionándose en un amplio espectro acerca de la proveniencia de semejantes recursos usados para transacciones de tal magnitud por el personaje en cuestión. El requerimiento urgente de esclarecimiento patrimonial es inminente, y Adorni deberá justificar cómo su patrimonio marca estas sorprendentes cifras sin contar aún con un sustento aparente. Con cada testimonio, el fiscal avanza hacia la confección de un cuadro general que cada día deja a Adorni más expuesto antes los reflectores de la justicia y la opinión pública.





