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Tesoro escondido en la Patagonia: el árbol que desafía al tiempo y es la segunda más antigua del mundo

El “Alerce Abuelo” es una de los atractivos más escondidos de la Patagonia y es una especie de más de 2600 años, lo que la convierte en la segunda más longeva del mundo.
El sur de Argentina ha sido bendecido por paisajes increíbles. Fuente: gentileza.
Dentro de su inmensidad, la Patagonia esconde hermosos secretos que la naturaleza nos ha regalado. Hay cientos de maravillas naturales que tanto turistas como locales quedan sorprendidosal conocerlas. En esta categoría se encuentra el “Alerce Abuelo”: un tesoro vivo de más de 2600 años que lo convierte en la segunda especie de árbol más antigua del mundo.
El sur de Argentina ha sido bendecido por paisajes increíbles para disfrutar durante todo el año: montañas y cerros cubiertos de nieve durante el invierno, glaciares y aguas termales naturales, lagos de agua cristalina y brazos de río ideales para calmar el calor durante el verano. Pero, en el corazón de la Patagonia, se encuentra un tesoro oculto: un árbol que desafía toda la lógica del tiempo y es un caso de estudio para los científicos.
Esta milenaria maravilla natural se encuentra en el Parque Nacional Los Alerces, en la provincia de Chubut, y se destaca por su edad y su increíble e incansable crecimiento año tras año. Este árbol data de hace más de 2600 años y su existencia supera a eventos canónicos de la historia de la humanidad, como el Imperio Romano, la invención de la escritura y el nacimiento de Jesús.
El Alerce Abuelo se ha mantenido estoico ante las adversidades y se ha ganado el derecho de ser llamado una maravilla natural. Su longevidad se ha convertido en una biblioteca abierta sobre los cambios climáticos, la biodiversidad y las transformaciones ambientales de la región. Además, el árbol ha sobrevivido a la erupción de volcanes, eras de hielo e intervención humana. La madera del alerce fue valiosa durante siglos para la construcción de casas y techos, pero su inaccesibilidad fue un aliado para su conservación.
Imparable: el árbol ha sobrevivido a miles de inclemencias
En el Parque Nacional Los Alerces, en Chubut, hay un clima propicio para su desarrollo y conservación. Cada año, el tronco del segundo árbol más antiguo del mundo crece un milímetro de diámetro, lo que le permitió alcanzar, en estos 2630 años, una altura de 57 metros y un diámetro de 2,8 metros. Ese lento, pero persistente crecimiento le ha otorgado una madera densa y resistente, capaz de superar las inclemencias del clima, la falta de sustrato y las plagas.
Esta maravilla natural puede ser visitada en el Parque Nacional Los Alerces, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2017. El área protege 260.000 hectáreas de bosques patagónicos con poca intervención humana. Para llegar es necesario atravesar el Lago Gutiérrez y recorrer a pie un sendero lleno de vida natural. El contacto directo con el árbol está estrictamente prohibido y se lo puede observar a un metro y medio de distancia.





