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El alarmante dato que sacude a las rutas de Neuquén: menos choques, más muertes
En promedio, las rutas neuquinas registran una víctima fatal cada cinco días, una tasa que puede dispararse cuando se producen accidentes con más de un fallecido.
Neuquén inició 2026 con una señal contradictoria en materia de seguridad vial. Durante enero se registró una baja en la cantidad de accidentes de tránsito en comparación con el mismo mes del año pasado, pero el número de personas fallecidas se duplicó, un dato que encendió alertas entre especialistas y organizaciones que siguen de cerca la problemática.
Un informe elaborado por la ONG Bien Argentino detalló que en el primer mes del año se contabilizaron 287 siniestros viales en la provincia, una cifra menor a la de enero de 2025. Sin embargo, ese descenso no se tradujo en mayor seguridad: ocho personas perdieron la vida en ese período, el doble que un año atrás, y con un nuevo fallecimiento ocurrido esta semana el total de víctimas fatales ya asciende a 11 en lo que va de 2026.
El relevamiento advierte que, si bien la reducción de los choques es un dato positivo, la gravedad de los hechos aumentó de manera significativa. La tendencia actual incluso amenaza con superar las cifras del primer trimestre del año pasado, cuando el número de fallecidos fue considerablemente menor.
Otro aspecto que preocupa es el subregistro que suelen tener las estadísticas oficiales. Las organizaciones que monitorean la siniestralidad advierten que muchas veces no se incluyen en los balances mensuales a las personas que fallecen días o semanas después de un choque, lo que distorsiona el impacto real de los siniestros viales.
Las rutas más peligrosas de la Provincia
En promedio, las rutas neuquinas registran una víctima fatal cada cinco días, una tasa que puede dispararse cuando se producen accidentes con más de un fallecido. A esto se suma un número constante de heridos graves: en enero se contabilizaron cerca de 20 personas con lesiones severas, muchas de ellas con secuelas permanentes que afectan de manera profunda su calidad de vida.
Las zonas más críticas se concentran en corredores estratégicos vinculados al turismo, la producción y la actividad hidrocarburífera. Tramos de las rutas 40, 237, 22, 7 y 17 aparecen reiteradamente en los informes como escenarios de siniestros graves, en contextos de alto tránsito y circulación de vehículos pesados.
La “responsabilidad” de los turistas y el estado de las rutas
El análisis también derriba uno de los mitos más extendidos: los turistas no son los principales responsables de los accidentes. La mayoría de los siniestros involucra a personas que viven o trabajan en la región. La velocidad excesiva, los distractores, el cansancio y el consumo de alcohol, incluso en pequeñas cantidades, aparecen como los factores determinantes en los choques fatales.
El estado de las rutas, la presencia de animales sueltos y la falta de controles dinámicos completan un escenario complejo. Desde las organizaciones advierten que no hacen falta nuevas leyes, sino una aplicación efectiva de las normas existentes, más controles móviles y una mayor conciencia social. De lo contrario, la combinación de menos choques pero más muertes podría consolidarse como una tendencia cada vez más difícil de revertir.



