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Carmiña Masi hablo tras su salida de Gran Hermano: «No soy racista»
La exparticipante enfrentó las cámaras de LAM y ensayó una polémica defensa. Además, aseguró que en la calle recibió el apoyo de la gente.Carmiña Masi aseguró en LAM que se siente arrepentida, pero negó ser una persona racista
La polémica salida de Carmiña Masi de la casa de Gran Hermano: Generación Dorada sigue sumando capítulos fuera del reality. Este lunes 16 de marzo, la periodista paraguaya visitó el piso de LAM para dar su versión de los hechos tras ser expulsada por sus comentarios discriminatorios hacia su compañera Mavinga. «Lo veo y me sigue dando vergüenza», admitió frente a Ángel de Brito, aunque rápidamente intentó marcar una distinción técnica sobre las acusaciones que recibe:“El racismo significa que vos creés que tu raza es superior. Yo no me creo de una raza superior; hice un comentario de mal gusto, pero eso no me hace racista”, sentenció.Carmiña aseguró que este proceso le está sirviendo para «aprender a cerrar la boca y pensar antes de hablar», reconociendo que no dimensionó la gravedad de sus palabras hasta que se vio fuera de la competencia. Sin embargo, su postura defensiva se mantuvo firme al cuestionar la mirada de los analistas y la producción del programa conducido por Santiago del Moro, sugiriendo que existe una «vara de la moral» exagerada por parte de quienes trabajan en la industria televisiva.El sorpresivo apoyo en las calles de San TelmoUno de los puntos que más llamó la atención de su descargo fue el relato de su primera salida pública tras el escándalo. Según detalló en sus redes sociales, Carmiña pasó el domingo caminando por el barrio porteño de San Telmo y se encontró con una reacción del público que no esperaba. “Se me acercaba la gente y me daba su apoyo. Hay gente que me dice que no me tendría que haber ido y que ojalá vuelva a la casa”, reveló en sus historias de Instagram, agradeciendo a quienes le pidieron fotos y abrazos a pesar de la controversia.Incluso, la comunicadora se animó a citar a sus seguidores para reforzar su idea de que la sanción fue desmedida: “Muchos argentinos me dicen que ya está, que hay mucha exageración de los medios”, lanzó, intentando desviar el foco de la falta ética hacia una supuesta campaña en su contra. Con un tono que mezcla el arrepentimiento con la provocación, Masi parece estar iniciando su propio «operativo retorno» al debate mediático, demostrando que, aunque esté fuera de la casa más famosa del país, su nombre seguirá generando fuertes divisiones en la opinión pública.



