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aprobaron la compra de detectores de micrófonos y cámaras ocultas para Olivos

El miedo a que lo espíen llevó a Javier Milei a convertir la búsqueda de micrófonos y cámaras ocultas en una nueva tarea de la seguridad presidencial. El Gobierno licitó la compra de dos equipos profesionales para detectar dispositivos de vigilancia electrónica en la Quinta de Olivos.La adquisición fue impulsada por Casa Militar y será financiada por la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei. Los equipos deberán detectar desde transmisores de radiofrecuencia y micrófonos ocultos hasta cámaras, rastreadores GPS y dispositivos conectados a redes celulares, Wi-Fi y Bluetooth.Según las especificaciones técnicas del pliego, los equipos deberán permitir la detección, identificación y localización de amenazas vinculadas con la vigilancia técnica y el espionaje electrónico.El requerimiento bajo el proceso administrativo 23-0021-LPU26 fue autorizado por el jefe de Casa Militar, Sebastián Ibáñez. En el mismo se establece que cada kit deberá ser portátil, compacto y funcionar de manera autónoma en el terreno. Incluso fija una condición particular para su traslado: el peso y las dimensiones deberán permitir llevarlos en la cabina de un avión. También exige que puedan operar de manera continua sin perder rendimiento y que sean entregados en un maletín rígido de transporte profesional.Entre sus capacidades, deberán detectar micrófonos ocultos, cámaras, dispositivos de grabación y rastreadores GPS, además de equipos que utilicen señales GSM, 3G, 4G y 5G, Wi-Fi y Bluetooth. El pliego también contempla la identificación de aparatos conectados al cableado estructurado o a las instalaciones eléctricas.Una “clase magistral” para insultar a los periodistas y anunciar el libro que vieneLos equipos deberán permitir inspecciones tanto en ambientes interiores como exteriores, realizar análisis en tiempo real, registrar los eventos detectados y almacenar y exportar los resultados. La apertura de ofertas está prevista para el 17 de noviembre y el proveedor deberá garantizar el funcionamiento durante un período de 12 meses.La licitación se inscribe en el refuerzo del dispositivo de seguridad de la Quinta de Olivos. En septiembre, tras los despidos masivos, el gobierno había dispuesto que entre 400 y 420 efectivos de las Fuerzas Armadas se hagan cargo de la administración de la residencia presidencial.La reorganización se produjo después de una serie de sospechas sobre filtraciones de información y problemas de seguridad dentro de la residencia presidencial. En ese contexto, Karina Milei desplazó a María Belén Agudiez, quien estaba al frente de la administración de la Quinta.







