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Así se ve el impactante Sagrado Corazón de Jesús en Huinganco

La imponente obra se terminará en pocos días y tendrá más de 12 metros de altura. Es un proyecto largamente esperado en esa comunidad del Alto Neuquén.
La obra se terminará en los próximos días y formará parte del Camino de la Fe, proyectado por el gobierno neuquino. Fotos: Neuquén Informa
El proyecto del Camino de la Fe que el gobierno neuquino impulsa entre el norte y sur neuquinos, ya tiene casi terminada la escala en la localidad de Huinganco. Allí, con una altura de 12 metros, se erige el impactante Sagrado Corazón de Jesús.
El arquitecto y escultor Alejandro Santana, junto con su equipo, trabaja en los últimos detalles del vitreaux que será instalado en la cruz, una obra que estará finalizada en un mes, aproximadamente, según adelantó el artista.
Mientras las manos trabajan en Junín de los Andes, en Huinganco continúa el avance de la construcción. Allí se está terminando de revestir en madera de coihue la cruz que acompañará a la figura de Cristo. Luego restará la colocación de losetas, la realización de la carpeta y las terminaciones finales del Cristo y de la estructura.
El avance de los trabajos se encuentra condicionado actualmente por el tiempo, especialmente para aquellas tareas que deben realizarse en el lugar.
Un Cristo que representa a Huinganco
El Sagrado Corazón de Jesús es un proyecto largamente esperado que adquiere forma en un emplazamiento privilegiado del norte neuquino. La figura fue concebida como un Cristo caminando, portando un cayado de pastor, una imagen que busca representar la identidad de Huinganco y su vínculo histórico con las actividades pastoriles, mineras y forestales.
De esta manera, la obra no se limita a expresar una dimensión religiosa. Su diseño incorpora elementos que hablan de la comunidad y de su territorio, integrando espiritualidad, historia y cultura local.
Uno de los componentes centrales es la gran cruz que acompaña a la figura, inspirada en la Cruz de San Damián. La estructura, de más de 12 metros de altura, contará con un vitreaux especialmente diseñado para este proyecto. Ese trabajo es el que actualmente concentra buena parte de la actividad en el taller de Santana en Junín de los Andes.

Un vitreaux que contará una historia
El vitreaux no será solamente un elemento ornamental. A través de sus imágenes buscará establecer un diálogo con la historia de Huinganco, de la región y del mundo, incorporando un componente artístico y narrativo a la obra.
Cada pieza de vidrio, cada color y cada composición forman parte de un trabajo artesanal que requiere precisión y paciencia. En el taller, Santana y su equipo avanzan en el armado de una obra que próximamente dejará Junín de los Andes para integrarse definitivamente al conjunto escultórico de Huinganco.
Así, dos localidades neuquinas quedan unidas por el proceso creativo de una obra que pronto podrá ser contemplada en uno de los puntos panorámicos más destacados del norte provincial.
Una mirada de 360 grados
El lugar elegido para emplazar el Sagrado Corazón de Jesús también tiene un papel fundamental. Se trata de un punto elevado con vista panorámica de 360 grados, desde donde es posible contemplar tanto la cordillera de los Andes como la Cordillera del Viento.
El paisaje se convierte así en parte inseparable de la experiencia. La figura de Cristo, la cruz, el vitreaux y las montañas conformarán un conjunto que permitirá acercarse al sitio desde diferentes dimensiones: espiritual, artística, cultural y paisajística.
La iniciativa se proyecta como un nuevo polo de atracción para Huinganco y para todo el Alto Neuquén, sumándose a otros espacios que integran el patrimonio religioso de la provincia.
La impronta de Alejandro Santana
La obra lleva la firma de un artista que tiene una extensa trayectoria vinculada con el arte religioso y la identidad neuquina. Alejandro Santana es el creador del Parque Escultórico Vía Christi y del Cristo Luz, en Junín de los Andes, y del Santuario con forma de kultrún, en San Ignacio, entre otras obras que se incorporaron al paisaje y al patrimonio cultural de la provincia.
Ahora, su trabajo vuelve a encontrarse con el territorio neuquino en Huinganco, donde el arte se entrelaza con la espiritualidad y con una identidad profundamente vinculada al paisaje y a la historia de la comunidad.
El Sagrado Corazón de Jesús representa, en este sentido, mucho más que una nueva escultura. Es una obra pensada para dialogar con el lugar que la recibe.
El proyecto del Camino de la Fe
El proyecto también se integra al Camino de la Fe, el corredor de turismo religioso de Neuquén que reúne localidades, templos, santuarios, capillas, obras de arte y sitios vinculados con la espiritualidad y el patrimonio cultural de la provincia.
Con una extensión de alrededor de 800 kilómetros, esta propuesta busca conectar comunidades y territorios a través de sus expresiones religiosas, culturales y paisajísticas, al mismo tiempo que diversifica la oferta turística neuquina.
En Huinganco, el Sagrado Corazón de Jesús se prepara para convertirse en una nueva referencia dentro de ese recorrido.
Muy pronto, el Cristo caminante podrá contemplar desde las alturas las montañas del norte neuquino. Y quienes lleguen hasta allí encontrarán no sólo un espacio de recogimiento, sino también una obra de arte profundamente ligada a la identidad, la historia y el paisaje de Huinganco.





