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Cristian Lema colgó los botines y disparó contra Boca: “parece que el malo siempre es el jugador”

El fútbol argentino despide a uno de sus zagueros más aguerridos de la última década, aunque el adiós se dio de una forma lejos de la ideal. Cristian Lema, a los 35 años, anunció su retiro definitivo de la actividad profesional tras finalizar su contrato con Boca Juniors en diciembre pasado. El defensor, que pasó el último año prácticamente marginado del plantel y lidiando con lesiones severas, decidió regresar a su Puerto Madryn natal para enfocarse en su familia y proyectos personales, cerrando una trayectoria que incluyó pasos por Europa, Uruguay y Arabia Saudita.
Sin embargo, su retiro no fue silencioso en los micrófonos. En una entrevista con Locos X La Redonda, el ex Belgrano y Lanús cargó duramente contra el Consejo de Fútbol liderado por Juan Román Riquelme, exponiendo las dificultades que tuvo para negociar su salida antes de quedar libre. “Es muy difícil salir bien de Boca, parece que siempre el malo es el jugador”, disparó Lema, quien detalló que en junio de 2025 pidió emigrar para no perder rodaje, pero la dirigencia recién le dio luz verde el último día del mercado de pases, cuando ya no tenía margen de maniobra para incorporarse a otro club.
La etapa de Lema en el Xeneize fue una montaña rusa que se descarriló rápidamente. Tras llegar a principios de 2024 como un pilar para Diego Martínez, su expulsión y el penal cometido en la semifinal de la Copa de la Liga ante Estudiantes marcaron el inicio del fin. A ese error se le sumó una gravísima lesión de tobillo y sindesmosis que lo obligó a pasar por el quirófano y le impidió realizar la pretemporada de 2025. Desde entonces, el zaguero nunca pudo recuperar su nivel ni la confianza del cuerpo técnico, terminando sus días en el club entrenando apartado del grupo principal.
Con 375 partidos oficiales y títulos en las ligas de Portugal (Benfica) y Uruguay (Peñarol), el “Sicario” pone fin a una carrera marcada por su fortaleza física y su temperamento. Su última acción vinculada al club fue eliminar todo rastro de su paso por Boca en sus redes sociales, un gesto simbólico que refuerza su descontento con el final de su ciclo. Ahora, la Patagonia será el refugio de un jugador que, a pesar de tener ofertas para seguir, prefirió priorizar la paz familiar por sobre un ambiente del que, según sus propias palabras, es casi imposible irse en buenos términos.



