Política
Economista y diputado advierte: «Si lo que se genera es alta morosidad, lo que tenemos es exclusión financiera»

El aumento en el endeudamiento de las familias argentinas y la consiguiente mora récord son fenómenos que atraviesan los hogares y la política de todo el país.
Un informe del Mirador de Actualidad, la Economía y el Trabajo (MATE), elaborado con datos del Banco Central, reveló que hay 20,9 millones de personas con crédito de consumo y que 5,9 millones no lo están pagando. Es decir, el 28% de los deudores está en mora. Hace dos años, ese porcentaje era la mitad.
El Gobierno argumentó que se trata de un problema entre privados y ratificó que no implementará un auxilio estatal. El presidente llegó a asegurar el mes pasado que la mora se debía a que “la gente fue a las cadenas de electrodomésticos a comprar televisores para ver el Mundial”.
Itai Hagman, economista y diputado nacional de Patria Grande, es uno de los referentes políticos que más vocalmente denuncian la problemática. “El punto de partida de este problema es la caída de los ingresos, sobre todo en 2024, cuando el Gobierno hace una megadevaluación y un intenso ajuste fiscal”, dijo Hagman en diálogo con RÍO NEGRO.
«Es cierto que Argentina tiene muy poco crédito comparado con otras economías de la región. Pero esas economías no tienen niveles de mora como los nuestros. En esos países la gente se financia, pero puede pagar».Itaí Hagman, economista y diputado nacional.
“La gente empezó a usar sus ahorros y cuando se le acabaron, hay un crecimiento muy fuerte del endeudamiento”, agregó. La investigación del MATE es elocuente: las personas con un plazo fijo pasaron de 4,8 millones a 2,6 millones, es decir, casi la mitad de los ahorristas se quedó sin colchón.
En esta entrevista, el legislador habló sobre las causas y consecuencias del aumento del crédito en los hogares, y las posibles soluciones.
PREGUNTA: ¿El gobierno tiene alguna responsabilidad?RESPUESTA: Sin dudas. El gobierno usa los salarios como ancla de la política antiinflacionaria y sostiene una tasa de interés en niveles muy elevados. Dentro de este problema general, hay uno particular: la tasa de interés usuraria que cobran algunas entidades no bancarias (billeteras virtuales y algunas cadenas comerciales con sus propias tarjetas de crédito). La mora hoy está concentrada muchas veces en créditos de bajo monto pero con tasas de interés altísimas, de tres dígitos. Esa persona fue víctima de una práctica que podría calificarse, de acuerdo a lo tipificado en el Código Penal, como usura. Y ahí también hay responsabilidad del gobierno, porque la desregulación completa de las tasas de interés está permitiendo que algunos jugadores del sistema financiero abusen de las personas de una manera sin precedentes.
P: Marcos Galperín, fundador de Mercado Libre, dice que la expansión del crédito por parte de billeteras virtuales a personas que no tenían acceso al sistema bancario es inclusión financiera. ¿Qué piensa de eso?R: Si eso genera una altísima tasa de mora, no es un proceso exitoso de inclusión financiera. Más bien está incubando lo contrario: una exclusión financiera. Porque todas esas personas que hoy están en mora con las billeteras virtuales van a quedar excluidas del sistema financiero, con un scoring que les va a impedir en el futuro volver a acceder a un crédito. La gracia de la inclusión financiera es que una persona sin acceso al sistema bancario pueda usar un crédito de manera virtuosa, por ejemplo, para emprender. Eso no está pasando. El hecho de que la mora esté concentrada en montos bajos evidencia que la deuda la tomó gente de sectores populares y medio bajos.
«Si el Estado le pagara a billeteras y bancos la deuda de la gente, para ellos sería un negoción. Lo que buscamos es una refinanciación racional de las deudas».Itaí Hagman, economista y diputado nacional.
P: ¿Ve alguna otra cuestión dentro del universo de las billeteras virtuales que te parezca llamativa?R: Primero, es un misterio cómo calculan la tasa de interés, que es totalmente abusiva. Hay un componente muy fuerte de publicidad engañosa: la forma en que se saca un crédito es muy fácil, pero la información no es evidente. Es paradójico, porque muchos de los que defienden las billeteras virtuales dicen que hace falta educación financiera, pero estas empresas no colaboran cuando no alertan correctamente a la población sobre las implicancias del crédito que están sacando. Empresas como MercadoPago tienen, además, un monopolio de la información. No solo ofrecen créditos de manera sistemática, sino que tiene una enorme cantidad de información sobre los patrones de consumo y de búsqueda. Tiene que haber algún nivel de regulación sobre eso para proteger al consumidor. En la tradición liberal clásica, siempre se puso mucho el acento en la defensa del consumidor y en el derecho a la información frente a los abusos del monopolio. De hecho, en Estados Unidos —que es la meca de este Gobierno y para Galperín— las regulaciones sobre protección del consumidor son rigurosísimas. Acá parece que si planteás estas cosas sos un comunista que quiere expropiarles la empresa, cuando en realidad lo único que se busca es proteger a los consumidores.
P: ¿La expansión del crédito no es un proceso virtuoso?R: Eso plantea el Gobierno. El crédito puede ser una palanca virtuosa si es una herramienta para expandir la capacidad de consumo de las personas o para financiar inversión. Pero si es para sobrevivir, si es para sostener el nivel de vida en un contexto de caída de los ingresos, la expansión del crédito no es virtuosa. Es cierto que Argentina tiene muy poco crédito comparado con otras economías de la región que, sin embargo, no tienen niveles de mora como los de nuestro país. En esos países la gente se financia, pero puede pagar. La mora genera un problema para los millones de personas y también para el funcionamiento de la economía en su conjunto. Es un problema macro, no un problema puntual de una cantidad de gente a la que hay que ayudar.
P: ¿Por qué lo dice? ¿Avizora una crisis?R: Se genera una parálisis del propio sistema financiero. Hoy la tasa de interés que cobran los bancos y las billeteras virtuales es altísima, y difícilmente baje, porque la propia mora hace que el crédito se vuelva más riesgoso. También está frenando la posibilidad de recuperar el consumo, porque quienes no pueden pagar sus deudas no van a recuperar su capacidad de compra. Hay otro elemento más macro, que es la tasa de interés: si hoy sos una pyme o un emprendedor y querés tomar un crédito, este problema ha generado que sea imposible, porque la tasa de interés está en niveles récord.
«La mora genera un problema para los millones de personas y para el funcionamiento de la economía en su conjunto. Es un problema macro».Itaí Hagman, economista y diputado nacional.
P: ¿Qué propuestas hay para combatir este fenómeno?R: Hay muchos proyectos presentados que tienen algunos puntos en común. Entre ellos, no estamos buscando, como dice el Gobierno, un rescate de los acreedores. Si el Estado le pagara a MercadoPago y a los bancos la deuda de la gente, para ellos sería un negoción. Buscamos hacer una refinanciación de las deudas, que significa fijar una tasa de interés y un nivel de cuota razonables: las buenas prácticas indican que no supere el 30% del ingreso familiar. Además, hay que condonar los punitorios y los intereses que se cobran a partir de la mora y de la irregularidad. Eso es lo que hay en común en la mayoría de los proyectos. Además, creo en particular —y esto está en mi proyecto— que hay que revisar hacia atrás la tasa de interés usuraria a la que mucha gente se endeudó, porque hay casos concretos escandalosos: gente que se endeudó al 500%, al 600%, al 800%, al 1.000% anual. En esos casos hay que hacer una revisión de la tasa de interés y aplicar un recorte sobre ella. También hay que establecer algunas regulaciones sobre la tasa de interés y sobre el funcionamiento de los dadores de crédito no bancarios: no solo las billeteras virtuales, sino también muchas cadenas de electrodomésticos y de supermercados que tienen su propio sistema de crédito y sus propias tarjetas.
P: A esto se suma el fenómeno del narco como prestamista. ¿Qué opina sobre ese fenómeno, como síntoma de la situación general?R: El tema del narco y del prestamista de barrio es un problemón que está por fuera de la órbita de lo que podemos legislar, porque son préstamos ilegales e informales que sabemos que ocurren, sobre todo, en los barrios populares. Son mucho más complejos porque ahí no hay tasa de interés fijada ni hay una aplicación en el celular. Hay que resolver el problema del crédito formal para evitar que mucha gente en los barrios populares caiga en manos de estos prestamistas. Si una persona pidió un crédito en MercadoPago, no lo pudo pagar y se desinstaló la aplicación, hoy va a pedirle plata al transa del barrio. La penetración del narco es otro argumento de por qué es urgente resolver este problema, para que eso no siga creciendo.
Perfil
Itaí Hagman es Licenciado en Economía (UBA). Realizó un posgrado en Educación Popular en la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo.En 2010, fue electo como Presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires.Autor de los libros “La Argentina Kirchnerista en Tres Etapas” y “La izquierda y el nacionalismo popular ¿Un divorcio inevitable?”.Es Diputado Nacional (Patria Grande) por CABA desde 2019.







