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El café y la salud intestinal: qué encontró un estudio sobre las bacterias que viven en el intestino

Los resultados de una investigación publicada en Nature Microbiology encontró una asociación entre el consumo habitual de café y la composición de las bacterias intestinales.
Una nueva investigación relaciona el consumo diario de café con la salud intestinal. Fuente: Adobe Stock
El consumo de café podría estar relacionado con una mayor diversidad del microbioma intestinal. Según los resultados de una investigación científica, quienes incluyen esta infusión en su dieta diaria presentan una mayor variedad de microorganismos intestinales en comparación con quienes no lo hacen. El hallazgo aporta nueva evidencia sobre la relación entre los hábitos alimentarios y la salud intestinal.
El microbioma intestinal está formado por bacterias y otros microorganismos que viven en el sistema digestivo. Su diversidad es uno de los aspectos que se estudian para comprender cómo funciona el organismo y cómo responde a distintos factores, entre ellos la alimentación.
Tim Spector, médico, epidemiólogo y divulgador científico británico, investigó la relación entre el consumo diario de cafeína y la presencia de determinadas bacterias intestinales. En su trabajo presentado ante la Nature Microbiology, señaló que el café atrae una mayor presencia de la bacteria Lawsonibacter asaccharolyticus, favoreciendo su crecimiento, la expansión del microbiota y mejorando su salud intestinal.
Cómo se realizó la investigación sobre el café
Para llevar adelante el análisis, los investigadores estudiaron datos de 22.867 participantes de distintas cohortes de Estados Unidos y el Reino Unido. La información incluía detalles sobre el consumo de alimentos y bebidas, lo que permitió evaluar posibles vínculos entre la dieta y los microorganismos intestinales.
Además, el equipo integró los resultados con datos públicos de 211 grupos de personas, que reunían información de un total de 54.198 muestras de microbioma. Esta cantidad de datos permitió ampliar el análisis y comparar resultados de diferentes grupos de personas.
El estudio se suma a las investigaciones que buscan entender cómo las bebidas y los alimentos pueden relacionarse con la composición de los microorganismos que habitan el intestino.







