Política
El Gobierno reestructuró la Jefatura de Gabinete y Diego Santilli controlará las telecomunicaciones

El Gobierno nacional oficializó una reestructuración profunda de áreas estratégicas de la administración pública. A través de un decreto reglamentario, el Poder Ejecutivo redefinió el control de organismos vinculados a las telecomunicaciones, la conectividad y el acceso a la información pública, centralizando el poder en la conducción de la Jefatura de Gabinete. Lee también: Privatización de la Hidrovía Paraná: el Gobierno le puso la firma al polémico contrato El nuevo mapa de control de los organismos estatalesLa medida establece un esquema de dependencia directa que divide la supervisión de las empresas y entes de la siguiente manera:Bajo la órbita de Diego Santilli: El Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), encargado de regular los servicios audiovisuales, y la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP), responsable de la protección de datos personales.Bajo la supervisión de Gustavo Coria (vicejefe de Gabinete): La empresa de soluciones satelitales Arsat y el Correo Argentino. Esta última firma de logística electoral atraviesa una reestructuración interna con vistas a su futura privatización.Desde el Ejecutivo aseguraron que los cambios forman parte de un reordenamiento administrativo interno. El argumento oficial sostiene que la decisión no implica la creación de nuevos cargos o estructuras, sino una redistribución de funciones tras la absorción de áreas que pertenecían al ex Ministerio del Interior. Recortes de competencias e impacto políticoLa reorganización de la estructura central modificó significativamente el organigrama de segundas líneas:Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología: Sufrió una reducción de sus competencias generales.Organismos científicos que retiene: Continuará administrando el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG).En el plano político, la medida generó distintas interpretaciones en los pasillos oficiales. Mientras que un sector del oficialismo lee el movimiento como un claro fortalecimiento del espacio alineado con Karina Milei, otras terminales de Balcarce 50 afirman que se trató de un acuerdo técnico para equilibrar responsabilidades operativas sin desplazar a los actuales directores de los entes involucrados.





