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Hernán Goldfrid hizo de Darín un muy especial psicólogo en ‘Lo dejamos acá’



En su ópera prima y en su segundo largometraje, Hernán Goldfrid tuvo de protagonistas a Diego Peretti y a Ricardo Darín, respectivamente. Al primero, en la comedia romántica Música en espera (2009); al segundo, en el policial Tesis sobre un homicidio (2013). Esta vez, tiene a ambos actores como protagonistas de Lo dejamos acá, película donde Darín encarna a un psicoanalista pragmático que pierde la fe en los métodos habituales de la psicología y comienza a cruzar los límites con sus pacientes para intentar resolver por completo sus angustias y padeceres. Y todo parece funcionar hasta que llega a la consulta un escritor –Diego Peretti–, quien atraviesa un bloqueo creativo. “Podríamos decir que la película se instala en el marco de la comedia negra: esas historias en las que, como espectadores, nos reconocemos en las obsesiones de su protagonista y, aunque muchas veces tome decisiones que sabemos irremediablemente equivocadas, nunca le soltamos la mano”, dice el director Goldfrid quien, hace una semana, presentó la película en el Festival de San Sebastián.

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—Buenos Aires tiene una relación particular con la terapia. ¿Esto está presente en “Lo dejamos acá”? —Una de las primeras sentencias de Ulisés Verón (Darín) es “la Argentina es el país con mayor concentración de psicoanalistas del mundo”. La gran mayoría atiende en la Ciudad de Buenos Aires, donde el porcentaje de habitantes que se analiza es altísimo en relación con otras ciudades del mundo. Ese dato extraordinario convierte automáticamente a Buenos Aires en un personaje fundamental de la película, y no funciona simplemente como escenario, sino que interviene, condiciona y termina atravesando la psiquis de nuestros personajes. —¿Cómo? —La intención estética que fuimos construyendo junto al director de arte, Daniel Gimelberg, y el director de fotografía, Rolo Pulpeiro, fue potenciar el recorrido emocional de los personajes a través de las particularidades de esta jungla de asfalto tan hermosa como ecléctica. Y así convertir la ciudad en un reflejo emocional de lo que sucede en el interior de quienes la caminamos día a día. “Es una película que habla más de pacientes que de terapeutas”, doce el director Goldfrid —¿Cómo fue la investigación con analistas en la previa de la película? —Si bien para el desarrollo tuve conversaciones con analistas, la construcción de su universo se basó más en experiencias tanto mías como de varios de los que hicimos Lo dejamos acá. Y más que en las experiencias con nuestros terapeutas fue más en cómo fuimos como pacientes. Es que la película habla más de pacientes que de terapeutas, de nuestros propios fantasmas, neurosis y del lugar hasta donde éstas nos llevan. Ricardo Darin y Diego Peretti protagonizan ‘Lo dejamos acá’, dirigida por Hernán Goldfrid. (FOTOS AFP-EUROPA PRESS) —En la vida real, Diego Peretti es psiquiatra. ¿Eso afectó el rodaje? ¿Hubo algún momento en el que él sorprendiera especialmente? —Cuando un actor llega con un conocimiento previo acerca del universo de la película, todo es ganancia. Más aún cuando se trata de un actor como Diego que desde el primer día llegó con una lectura profunda de los personajes, de sus conductas y de lo que los moviliza. Recuerdo especialmente una charla con él acerca de los mecanismos de la angustia. Todo ese saber nos ayudó a dar mayor dimensión a los personajes. Fue un trabajo que creció escena tras escena, llevándonos, poco a poco, hacia la construcción del escritor Martín Bouchard como un antagonista memorable. —Así como Peretti es psiquiatra, Darín es productor de la película, ¿hasta donde influye eso en un rodaje? —Trabajar con Ricardo es, de por sí, algo extraordinario. No solo por su impresionante capacidad para analizar cada detalle del guion, sino también por la mirada profunda que tiene sobre cada uno de los elementos que construyen el lenguaje cinematográfico. Su recorrido, los directores con los que trabajó, las anécdotas que comparte y, por sobre todas las cosas, su manera de pensar el cine, son algo que siempre me maravilla. Desde los primeros encuentros hasta el día de hoy, todo el recorrido fue profundamente placentero. El proceso creativo de una película es una aventura extensa, que atraviesa distintas etapas y en la que cada decisión va alimentando lo que finalmente se convierte en la película terminada. En el set, a la hora de filmar, tanto su generosidad con los otros actores como el respeto que tiene por el trabajo de actor-director son absolutos. —¿Qué esperás que el público se lleve después de ver “Lo dejamos acá”? —La sensación de haber visto una película cargada de humor, pero también de oscuridad. Un reflejo de nuestras propias neurosis y un viaje hacia nuestras zonas más profundas, siempre de la mano irreverente de Ulises Verón (Darín) y su justa dosis de insensatez.

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