Policiales
La Fiscalía pidió 15 años de prisión para el hombre declarado culpable por intentar matar a su expareja

El Ministerio Público Fiscal solicitó la pena máxima prevista para Marco Alejandro Calfio, declarado responsable de tentativa de femicidio contra Natalia Vilte. La sentencia será definida por un tribunal de jueces.
El Ministerio Público Fiscal solicitó una pena de 15 años de prisión efectiva para Marco Alejandro Calfio, quien fue declarado responsable del delito de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género en grado de tentativa, en perjuicio de su expareja, Natalia Vilte.
El pedido fue realizado este lunes por la fiscal del caso, Silvia Moreira, y el asistente letrado Pablo Jávega, durante el juicio de cesura desarrollado en la Ciudad Judicial de Neuquén, donde se debatió el monto de la condena tras la declaración de responsabilidad penal.
La fiscal explicó que el delito contempla una pena de entre 10 y 15 años de prisión y sostuvo que el único atenuante observado fue la falta de antecedentes penales del acusado.
“Este es un caso donde la extensión del daño aparece en su máxima expresión, y es por eso que entendemos que es justo y razonable aplicar una pena de 15 años de prisión”, argumentó Moreira.
Por su parte, la defensa de Calfio pidió que se le imponga la pena mínima prevista para el delito, de 10 años de prisión.
La decisión final quedará en manos del tribunal integrado por los jueces Juan Pablo Encina, Juan Manuel Kees y la jueza Natalia Pelosso.
El ataque
El hecho ocurrió durante la madrugada del 14 de diciembre de 2024, en la vivienda de Natalia Vilte, en la ciudad de Neuquén.
Según la acusación de la Fiscalía, en un contexto de violencia de género, Calfio hostigó previamente a la víctima mediante decenas de llamadas telefónicas y mensajes, incluso utilizando la cuenta de redes sociales de la mujer, hasta lograr que regresara a su domicilio.
Una vez allí, la golpeó en distintas partes del cuerpo y luego la tomó del cuello con ambas manos, comprimiéndolo con la intención de quitarle la vida.
Los gritos de auxilio de la víctima fueron escuchados por vecinas, quienes intervinieron y dieron aviso a la Policía. Esa situación provocó que el agresor escapara del lugar antes de concretar el ataque.
Las pruebas
Durante el juicio de responsabilidad, el tribunal consideró acreditada la acusación mediante una serie de pruebas calificadas como “convergentes y contundentes”.
Entre ellas se destacaron los testimonios de las vecinas que escucharon los pedidos de auxilio, el informe médico que constató múltiples lesiones, el análisis genético que encontró ADN del acusado debajo de las uñas de la víctima —compatible con un intento de defensa— y el relevamiento telefónico que registró 69 llamadas en pocas horas, además de mensajes con amenazas e insultos.
También se incorporaron denuncias previas que evidenciaban un contexto sostenido de violencia de género.
Si bien Natalia Vilte falleció horas después del ataque, las pericias forenses determinaron que la muerte no fue consecuencia directa de la agresión, sino de una asfixia sin intervención de terceros. Por ese motivo, durante el proceso la Fiscalía modificó la acusación inicial de femicidio consumado por la de tentativa de femicidio, delito por el que finalmente Calfio fue declarado culpable.





