Regionales
Las EPEA forman estudiantes a través de proyectos reales y trabajo en equipo

Las escuelas agropecuarias de Neuquén integran la teoría y la práctica con iniciativas didáctico-productivas, concursos regionales y un fuerte compromiso de sus alumnos con el desarrollo de la comunidad. Entre los proyectos con impacto se incluyen Concurso Tromen, las Ovinpiadas y las Ferias de Reproductores Menores.
Las Escuelas Provinciales de Enseñanza Agropecuaria (EPEA) de la provincia comparten la formación de sus estudiantes en permanente vinculación con los ciclos productivos y contextos reales de producción. Desde el primer año, los contenidos teóricos se ponen en práctica a través de diferentes instancias curriculares que acompañan los procesos naturales de cultivos y animales.
El director de la EPEA N° 2 de Plottier, Fermín Blotto, caracterizó algunas de las propuestas pedagógicas que se llevan adelante y que dan cuenta de la impronta de la educación agropecuaria. “Dentro de lo que se genera en la escuela se está trabajando en el Concurso Tromen -organizado por la Sociedad Rural de Neuquén- para amansar dos animales y llevarlos a la exposición en Junín de los Andes. También tenemos un proyecto sobre reciclado con la idea de juntar botellas PET que los chicos traen de sus casas para después cambiarlas en la recicladora Dangen por muebles -de madera plástica- para mejorar el patio y que haya lugares para pasar las tardes”.
Por otro lado, el director detalló que un eje central en la educación agropecuaria está signado por la materia Proyecto Didáctico Productivo: “Se trabaja con quinto y sexto año en las dos orientaciones -Animal y Vegetal-. Este año son 12 iniciativas que van desde tambos, hidroponía y producción de hongos”. Los jóvenes comienzan con la delimitación del tema que les interesa y su investigación; mientras que al año siguiente es momento de la implementación y desarrollo práctico.
Por su parte, el docente Nicolás Lisanti explicó que uno de los principales impactos de la asignatura es que “a los chicos los motiva la autonomía que desarrollan desde el principio porque eligen algo que les gusta, y a medida que van haciendo cosas y que les van saliendo bien, se van motivando para hacer cada vez más”. Agregó también que “valoran mucho cuando termina el año y ven para atrás todo lo que lograron. Al finalizar tienen más confianza y otro tipo de conocimientos para salir al mundo exterior, a estudiar o trabajar”.
Dentro de las temáticas que están implementando este ciclo lectivo, Lisanti repasó los casos de la orientación Animal que abarcan dos tambos, uno caprino y otro bovino, desde la obtención de leche hasta la elaboración de subproductos lácteos; producción de carne de conejo y cerdo; y engorde de ejemplares ovinos.
Además de los contenidos curriculares, el docente remarcó que el espacio curricular se nutre de experiencias con utilidad para otras materias y situaciones de la vida adulta. “Los chicos aprenden a resolver los problemas grupales que surgen en el camino que pueden ser de producción, comunicación e incluso económicos”, remarcó.
En paralelo, las instituciones participan en espacios de alta solvencia técnica e integración regional. En el caso de la EPEA N° 1 de Las Ovejas, estudiantes de sexto año impulsan la Feria de Reproductores Menores en articulación con la secretaría de Producción, Senasa, INTA y el municipio local. Se trata de un proyecto que refleja el esfuerzo colectivo, el respeto por el bienestar animal y la aplicación práctica de los conocimientos en beneficio de su propia comunidad.
A su vez, las EPEA N° 1, 2 y 3 este año participaron de las Ovinpiadas Argentinas-Competencias Demostrativas para Jóvenes Ovejeros-. En la instancia Regional Patagonia, realizada en General Conesa, Río Negro, las delegaciones representaron a la provincia compitiendo con escuelas agropecuarias de todo el país, afianzando sus habilidades operativas en manejo de ganado ovino y fortaleciendo el intercambio pedagógico entre pares.
Vinculación con la comunidad socio productiva
Dentro de la estratégica relación con los entornos reales de producción e inserción laboral, los cuatro establecimientos están participando del Concurso Tromen que organiza la Sociedad Rural del Neuquén. Durante seis meses las y los jóvenes experimentan la recría de borregas, en la categoría de 9 a 13 años, y terneras, para quienes tienen de 14 a 18 años. Este año también se suman con su participación el CEI San Ignacio de Junín de los Andes y la Escuela Albergue Nº 262 de Guañacos.
La iniciativa invita a las escuelas agropecuarias a criar, engordar y preparar animales durante el ciclo lectivo, para ser exhibidos en la Expo Bovinos que se realiza a fin de año en Junín de los Andes. Allí son evaluados en parámetros asociados a la alimentación y sanidad del animal, amansamiento y preparación para su presentación en pista con bozal.
En Plottier, el docente a cargo de este proyecto es Juan Pablo Krugliak, quien explicó que además de las tareas de cuidado que requieren los ejemplares se trabajan otras cualidades: “Es un tema de compromiso y dedicación. Tienen que ir todos los días y se motiva a que los chicos aprendan a trabajar como en el campo y con la constancia de todos los días”.
Las escuelas participantes, el sábado 8 de agosto tendrán un encuentro con referentes de la Sociedad Rural de Neuquén para la puesta en común de sus experiencias y despejar inquietudes técnicas con los organizadores.
La participación en las diferentes iniciativas sitúa a los estudiantes en un escenario real de aprendizaje. A través de la vivencia directa integran saberes teórico-prácticos relacionados con los sistemas de producción ganadera, el bienestar animal, la interculturalidad del ámbito rural y las estrategias de comercialización y extensión. Asimismo, se promueve el intercambio de saberes con otras instituciones escolares, entidades pecuarias y productores de la región, enriqueciendo las destrezas operativas y el pensamiento crítico de los futuros profesionales.











