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Política

Mandarina: los sorprendentes beneficios de la fruta que ayuda a cuidar el corazón, el colesterol y la vista


La mandarina es mucho más que una fruta dulce y refrescante. Detrás de su característico color naranja y su sabor ligeramente ácido se esconde una combinación de vitamina C, fibra, potasio y antioxidantes que puede contribuir al cuidado del organismo.

Aunque suele asociarse principalmente con el fortalecimiento de las defensas, sus nutrientes también participan en procesos relacionados con la salud cardiovascular, el control del colesterol y el funcionamiento normal de la visión.

Según información de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) y datos nutricionales basados en el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA), la mandarina aporta compuestos importantes para una alimentación saludable.

Mandarina y salud del corazón: por qué es una fruta beneficiosa

Uno de los principales atributos de la mandarina es su contenido de vitamina C y compuestos antioxidantes, entre ellos flavonoides y carotenoides.

Estas sustancias participan en mecanismos que ayudan a proteger las células frente al daño oxidativo.

La mandarina también aporta potasio, un mineral necesario para el funcionamiento muscular y nervioso, y que interviene en la regulación de la presión arterial.

Diversos estudios han encontrado asociaciones entre una mayor ingesta de frutas y verduras ricas en antioxidantes y un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, comer mandarinas no garantiza la prevención de enfermedades cardíacas. Su beneficio se relaciona con el papel que pueden cumplir dentro de una alimentación variada y saludable.

¿La mandarina ayuda a reducir el colesterol malo?

La mandarina contiene fibra alimentaria, un componente importante para la salud digestiva y metabólica.

La fibra soluble, presente en distintas frutas, puede contribuir a reducir la absorción intestinal de colesterol y ayudar a controlar los niveles de colesterol LDL, conocido como colesterol malo.

Además, los cítricos contienen flavonoides que son objeto de investigaciones por sus posibles efectos sobre el metabolismo de las grasas.

No obstante, no existe evidencia suficiente para afirmar que comer mandarinas por sí solo reduce significativamente el colesterol LDL.

Para cuidar los niveles de colesterol, los especialistas recomiendan combinar el consumo de frutas con una alimentación rica en fibra, actividad física regular y controles médicos cuando sean necesarios.

Cómo contribuye la mandarina a la salud de los ojos

Otro de los beneficios nutricionales de esta fruta está relacionado con su contenido de carotenoides, pigmentos naturales responsables de los colores amarillos, anaranjados y rojizos de numerosos vegetales.

Entre ellos se encuentran el betacaroteno y la betacriptoxantina, que el organismo puede transformar en vitamina A.

La vitamina A es esencial para el funcionamiento normal de la visión, especialmente por su participación en los procesos que permiten ver en condiciones de poca luz.

La mandarina también aporta pequeñas cantidades de luteína y zeaxantina, otros carotenoides presentes en los tejidos oculares.

Aunque estos nutrientes son importantes para la salud visual, no está demostrado que consumir mandarinas prevenga por sí solo las cataratas o la degeneración macular.

Cuánta vitamina C tiene una mandarina y qué otros nutrientes aporta

Una mandarina mediana, de aproximadamente 84 gramos de parte comestible, aporta alrededor de:

45 calorías.

22 miligramos de vitamina C.

1,5 gramos de fibra.

139 miligramos de potasio.

Carotenoides, entre ellos betacaroteno y betacriptoxantina.

La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario, participa en la formación de colágeno y mejora la absorción del hierro de origen vegetal.

Además, su actividad antioxidante ayuda a proteger las células frente al daño provocado por los radicales libres.

Cómo comer mandarina para aprovechar mejor sus beneficios

Una de las formas más recomendables de consumir mandarina es entera y fresca, porque así se aprovecha su fibra.

Aunque el jugo también aporta algunos nutrientes, al exprimir la fruta se pierde buena parte de la fibra presente en los gajos y las membranas.

Algunas ideas para incorporarla a la alimentación cotidiana son:

Como colación entre comidas.

En ensaladas de hojas verdes y frutos secos.

Combinada con yogur natural.

En ensaladas de frutas sin azúcar agregada.

Como ingrediente de preparaciones caseras y postres.

No existe una cantidad específica de mandarinas que deba consumirse para obtener beneficios cardiovasculares o visuales. Lo importante es incluir distintas frutas y verduras a lo largo del día.

Por qué vale la pena sumar mandarinas a una alimentación saludable

La mandarina reúne varias características que la convierten en una buena alternativa para quienes buscan mejorar la calidad de su alimentación: aporta agua, fibra, vitaminas y compuestos antioxidantes, con un contenido calórico moderado.

Sus nutrientes contribuyen a distintas funciones del organismo, desde el mantenimiento de las defensas hasta la salud de los tejidos y la visión.

El secreto no está en considerarla una fruta milagrosa, sino en incorporarla regularmente como parte de una alimentación equilibrada, junto con otros alimentos frescos y hábitos saludables.

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