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Un conductor deberá pagar más de $320 millones por las graves lesiones que sufrió un motociclista

Según la pericia, la camioneta cruzó a más de 54 km/h y la moto tenía prioridad de paso. El fallo es de primera instancia y la parte demandada lo apeló.
La V Circunscripción Judicial de Neuquén.
Un juez civil de Chos Malal resolvió que el conductor de una camioneta deberá indemnizar con más de 320 millones de pesos a un profesor de educación física por las lesiones que sufrió en un siniestro vial que derivó en la amputación de su pierna izquierda. El fallo es de primera instancia y la parte demandada lo recurrió, por lo que aún no está firme.
El accidente ocurrió en una esquina de la localidad del norte neuquino. Según la reconstrucción del expediente, el motociclista circulaba por una de las calles y la camioneta ingresó a la intersección desde su izquierda. El demandado sostuvo durante el juicio que la responsabilidad había sido del motociclista, por circular a excesiva velocidad e intentar cruzar una arteria que consideraba de mayor jerarquía.
El titular del Juzgado de Civil, Comercial, Laboral y de Minería de la V Circunscripción Judicial, Carlos Choco, descartó ese planteo. De acuerdo con la sentencia, la pericia accidentológica determinó que la camioneta circulaba a más de 54 kilómetros por hora y la moto a un mínimo de 19 al momento del impacto, cuando el límite precautorio para una esquina urbana sin semáforos es de 30.
El fallo por el siniestro vial en Chos Malal
El peritaje también identificó a la camioneta como vehículo embistente y a la moto como embestida, y concluyó que el motociclista tenía prioridad de paso porque llegaba desde la derecha. Según el experto, el paragolpes delantero de la camioneta estuvo directamente relacionado con la gravedad de las lesiones. Con esos elementos, el juez descartó la culpa de la víctima y atribuyó la responsabilidad al dueño y conductor del vehículo.
Tras el choque, el motociclista fue atendido en Chos Malal y derivado a Neuquén con una fractura expuesta de tibia y peroné que finalmente obligó a amputar la pierna izquierda por debajo de la rodilla. Una pericia médica estableció una incapacidad total para las tareas que desarrollaba como profesor de educación física, y una pericia psicológica constató una afectación permanente vinculada al accidente.
Con esos fundamentos, el juzgado fijó la indemnización que ahora será revisada en instancia de apelación, dado que la parte demandada recurrió la sentencia.





