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Podrían rebajarle hasta veinte años de prisión a Bolsonaro

El Congreso brasileño dio luz verde este jueves para reducir la pena de prisión por golpismo al exmandatario Jair Bolsonaro, en una segunda derrota parlamentaria en menos de 24 horas para el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Por 318 contra 144 votos en Diputados y 49 contra 24 en Senadores, los legisladores anularon un veto del gobierno a una ley que altera la forma de calcular tiempos de cárcel, en beneficio de Bolsonaro y otros condenados por el intento de golpe de Estado en enero de 2023. A menos de seis meses de las elecciones en las que el presidente prevé buscar la reelección, los congresistas de la oposición celebraron la victoria saltando y coreando la palabra “libertad”. También cantaron el nombre del precandidato presidencial Flávio Bolsonaro, hijo mayor de Jair Bolsonaro.
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Al rechazar el veto de Lula, el Parlamento habilitó una norma que impacta directamente en su condena de 27 años y 3 meses, dictada por el Supremo Tribunal Federal en septiembre de 2025. Aunque el número exacto dependerá del pedido de la defensa y de los vericuetos del sistema judicial, los analistas y expertos legales estiman que al expresidente podrían rebajarle hasta veinte años de prisión. La nueva ley impide la “acumulación de penas” por delitos de naturaleza similar (como los cometidos contra el Estado democrático de derecho). En lugar de sumar cada cargo, la legislación establece que solo debe prevalecer la pena del delito más grave. Bajo la normativa anterior, Bolsonaro, de 71 años, debía cumplir una parte considerable de su condena en régimen cerrado. Con el nuevo marco, se estima que podría obtener el régimen semiabierto, permitiéndole salir durante el día o estar en libertad condicional con tobillera, en un plazo de 2 a 4 años. Cabe recordar que el expresidente ya se encuentra bajo arresto domiciliario desde finales de 2025 por razones de salud. El gobierno y el Partido de los Trabajadores (PT) ya anunciaron que recurrirán ante el Supremo Tribunal Federal, argumentando que la ley es inconstitucional al interferir con sentencias de crímenes contra la democracia ya juzgados. Esto abre una nueva crisis institucional y un conflicto de poderes entre el Congreso (dominado por la derecha y el centro) y el Poder Judicial. Golpe a Lula. La votación en contra en el Congreso representa otro revés importante para Lula, quien está haciendo campaña para un cuarto mandato, después de que el Senado rechazara el miércoles a su candidato para juez de la Corte Suprema, Jorge Messias. Fue la primera vez en décadas que el candidato del presidente para un puesto en el tribunal supremo fue rechazado, lo que subraya las profundas divisiones en Brasil a cinco meses de las elecciones presidenciales. También marcó claramente el impulso del Flavio Bolsonaro, quien, como heredero político de su padre, está empatado en las encuestas con Lula, de 80 años. Para el sector aliado de Bolsonaro, esta reducción es vista como un “primer paso”. El objetivo final del Partido Liberal (PL) en el Congreso es impulsar una amnistía total que no solo elimine la pena de prisión, sino que también revierta su inhabilitación política (actualmente vigente hasta 2030), permitiéndole competir en futuras elecciones.