Política
¿Existe la “limpieza hepática”? Cómo cuidar el hígado según la ciencia

En redes sociales y plataformas digitales, cada vez son más frecuentes los videos que prometen “desintoxicar el hígado” con dietas específicas o consumos extremos de ciertos alimentos. Sin embargo, especialistas advierten que estas prácticas no tienen respaldo científico y pueden generar confusión sobre cómo funciona realmente el organismo.
El hígado: un órgano que ya cumple su función
El hígado es uno de los principales órganos encargados de procesar sustancias y eliminar toxinas del cuerpo. Según explican profesionales de la salud, su funcionamiento está diseñado para actuar como un filtro natural: todo lo que circula en la sangre pasa primero por allí antes de llegar a órganos sensibles como el cerebro.
Este proceso se complementa con dos vías clave de eliminación: los riñones y el intestino. Por eso, el cuerpo cuenta con mecanismos propios y eficientes para depurarse, sin necesidad de “limpiezas” externas.
El mito de las dietas detox
Algunas tendencias promueven consumir grandes cantidades de alimentos —como manzanas por su contenido de ácido málico— para “limpiar el hígado”. Sin embargo, no existen estudios científicos que respalden este tipo de prácticas.
Además, ciertos contenidos virales muestran supuestos “cálculos expulsados” tras estos métodos, lo que también genera confusión. Según especialistas, esos elementos no provienen del hígado, sino que pueden estar relacionados con la vesícula biliar, y su eliminación real suele ser dolorosa y requiere atención médica.
Qué sí afecta al hígado
Lejos de las soluciones rápidas, los expertos coinciden en que la mejor forma de cuidar este órgano es reducir la exposición a sustancias que pueden dañarlo.
Entre las principales aparecen:
El consumo de alcohol
Los azúcares refinados presentes en productos ultraprocesados
El uso inadecuado de ciertos medicamentos, como analgésicos sin indicación médica
Estos factores, conocidos como hepatotóxicos, pueden generar un impacto directo en la salud hepática si se consumen en exceso o sin control.
Un enfoque basado en hábitos
En lugar de buscar “limpiezas” milagrosas, la evidencia apunta a un enfoque más simple y sostenido: mantener hábitos saludables, una alimentación equilibrada y controles médicos cuando corresponda.
El mensaje de los especialistas es claro: el hígado no necesita ser “desintoxicado” con dietas extremas, sino cuidado a través de decisiones cotidianas que reduzcan la sobrecarga del organismo.
En un contexto donde abundan los consejos virales, comprender cómo funciona el cuerpo se vuelve clave para evitar prácticas sin sustento y priorizar la salud a largo plazo.