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Escándalo político en Centenario tras el regreso de dos exfuncionarios al Concejo Deliberante
La reasunción de concejales que estaban en el Ejecutivo desató una fuerte interna política. Con un escribano y sin consensos previos, la decisión desplazó a ediles suplentes y tensó el funcionamiento institucional.Darío Reyes dejó su banca tras la reasunción de concejales titulares en Centenario.
Un fuerte conflicto político e institucional se desató en el Concejo Deliberante de Centenario luego de que dos exfuncionarios del Ejecutivo municipal renunciaran a sus cargos y regresaran a ocupar sus bancas como concejales titulares, una maniobra que desplazó a ediles suplentes y expuso una profunda interna dentro del oficialismo local.La situación fue abordada en Más Vale Tarde por AM Cumbre 1400, donde se analizaron los detalles del episodio y sus implicancias políticas en el escenario municipal.En ese contexto, el exconcejal Darío Reyes explicó en diálogo con los periodistas que la decisión de permitir el regreso de los concejales titulares respondió a un conflicto político de fondo y no a una cuestión meramente administrativa, y aseguró que su desplazamiento estuvo directamente vinculado a diferencias con el Ejecutivo municipal y a su incorporación a La Libertad Avanza.Los protagonistas del episodio fueron Alicia Manuchi y Benito Torres, quienes habían dejado el Concejo Deliberante para asumir funciones dentro del Ejecutivo municipal. Manuchi se desempeñaba como secretaria de Ambiente, mientras que Torres estaba al frente del área de Inspección. Tras renunciar a esos cargos, ambos se presentaron en el Concejo acompañados por un escribano para retomar formalmente sus bancas.La decisión implicó el desplazamiento de concejales suplentes que venían ocupando esos lugares desde el inicio de la gestión. Entre ellos se encontraba Reyes, quien en los últimos meses se incorporó a La Libertad Avanza junto a la diputada nacional Nadia Márquez, y Nancy Bibow, identificada políticamente con el entorno del intendente Esteban Cimolai.Según relató Reyes, el procedimiento se realizó de manera abrupta, sin instancias de diálogo previo y con un despliegue que calificó como innecesario, lo que generó malestar tanto entre concejales como entre trabajadores del Deliberante. De hecho, varios ediles se negaron a firmar el acta correspondiente en señal de disconformidad con la forma en que se resolvió la situación.El exconcejal también cuestionó que los ediles que asumieron funciones en el Ejecutivo no hayan renunciado oportunamente a sus bancas, una práctica que, según señaló, permitiría evitar este tipo de conflictos y garantizar mayor previsibilidad institucional. A su entender, la maniobra respondió a la intención del Ejecutivo de recuperar control político dentro del Concejo.La situación dejó al descubierto una fuerte interna dentro del oficialismo local y abrió un nuevo foco de tensión en la relación entre el Ejecutivo y el Concejo Deliberante, en un contexto político marcado por reconfiguraciones partidarias y movimientos hacia el próximo escenario electoral. La entrevistaDarío Reyes – Exconcejal de Centenario— Darío, ¿qué fue lo que ocurrió en el Concejo Deliberante de Centenario para que dejaras tu banca?— Lo que ocurrió fue un conflicto político e institucional. Alicia Manucci y Benito Torres, que eran funcionarios del Ejecutivo municipal, renunciaron a esos cargos para volver a ocupar las bancas que tenían como concejales titulares. Eso desplazó automáticamente a quienes estábamos ocupando esas bancas como suplentes, entre ellos yo.— ¿Creés que hubo un trasfondo político en esta decisión?— Sin dudas. Yo no acompañaba aumentos de tasas ni decisiones políticas que no compartía. Nuestro espacio, Somos Centenario, es un partido vecinal multipartidario, con gente de distintos sectores. Pero hubo mucha rispidez cuando tomé la decisión de afiliarme a La Libertad Avanza, que es el espacio con el que siempre me sentí identificado y con las ideas que comparte el presidente Javier Milei.— ¿Esa afiliación fue un punto de quiebre?— Sí, creo que fue la gota que rebalsó el vaso. No gustó en el Ejecutivo. Antes de las elecciones no se dio mi salida porque hubiera quedado mal políticamente, pero después se avanzó igual. Paradójicamente, La Libertad Avanza tuvo un gran triunfo en Centenario y en la provincia.— ¿De qué espacio venías antes de asumir como concejal?— Yo estaba afiliado al MPN por una cuestión laboral. Durante diez años trabajé en el rubro petrolero y, en ese contexto, muchas veces uno tiene que afiliarse a determinado partido. Con el tiempo maduré políticamente y tomé otro rumbo, más acorde a mis ideas.— ¿Quién reasumió finalmente la banca?— Asumió Benito Torres. Yo era el concejal coincidente de la lista. Había acuerdos previos que no se respetaron. Yo siempre sostuve que cuando un concejal pasa al Ejecutivo debería renunciar a la banca, como ocurre en otros niveles del Estado, pero acá no se hizo porque el intendente quería tener control del Concejo.— ¿Cómo quedó el clima dentro del Deliberante?— Muy tenso. Esto fue de un día para el otro. Yo llegué a trabajar como siempre y me encontré con un escribano, un despliegue que fue innecesario. Podrían haber presentado la documentación por mesa de entrada. Fue un circo, un papelón. La mayoría de los concejales no quiso firmar el acta y muchos empleados quedaron muy golpeados por la situación.— En tus redes escribiste: “Cuando dejás de obedecer al poder, el poder intenta correrte”.— Es exactamente lo que pasó. Cuando dejé de ser funcional a lo que el intendente quería, me corrieron. Yo creo mucho en la palabra, es algo que me enseñó mi abuelo, y cuando eso no se cumple, es muy difícil seguir.— ¿Cómo sigue ahora tu camino político?— Sigo trabajando en La Libertad Avanza. Todos los miércoles estamos en la Casa de la Libertad en Centenario, hablando con vecinos y armando equipos. Ayer publiqué un video y recibí más de 270 mensajes. Eso demuestra que hay un acompañamiento real.— ¿Pensás en una candidatura a intendente?— Hoy soy la cara visible de La Libertad Avanza en Centenario y también en Vista Alegre. Hay una gran posibilidad, me gustaría asumir ese desafío, pero las candidaturas se definen de manera interna. No puedo decir hoy que soy candidato, pero sí que tengo ganas.— ¿Cómo evaluás la gestión del intendente Esteban Cimolai?— Al principio acompañé algunos aumentos porque eran necesarios, pero con el tiempo vimos que no había avances, que se tomaban decisiones a puertas cerradas y que no se cumplía lo prometido. En dos años, el partido nunca tuvo una reunión. Eso también explica por qué hoy estamos donde estamos.


