Espectáculos y Moda
Preocupación por Christian Petersen: fue internado nuevamente en el Hospital Alemán
Según trascendió, habría sufrido un brote psicótico y fue derivado al pabellón de atención especializada.Christian Petersen permanece bajo observación médica especializada tras sufrir una descompensación cinco meses después de su internación.
El ámbito gastronómico y el mundo del espectáculo encendieron sus alarmas ante una inesperada y preocupante noticia. Christian Petersen debió ser hospitalizado nuevamente tras sufrir una recaída en su salud. El cocinero ingresó a la guardia del Hospital Alemán acompañado por su esposa, donde el cuerpo médico actuó con rapidez para estabilizarlo. Si bien la institución mantiene un estricto hermetismo, se confirmó que el empresario fue trasladado al sector psiquiátrico para recibir un tratamiento especializado.Los detalles del dramático episodio fueron revelados por la periodista Pilar Smith en LAM (América). La panelista precisó que Petersen atravesó un severo brote psicótico en su domicilio, lo que motivó el traslado inmediato al sanatorio. La familia solicitó la máxima confidencialidad y respeto por su privacidad, un protocolo que el hospital ya aplicó cuando el cocinero estuvo internado. Se espera que durante el transcurso de este viernes se emita un parte médico oficial que arroje claridad sobre los pasos a seguir en su evolución.El fantasma de la Patagonia y un año límiteEsta nueva internación reaviva los fantasmas del gravísimo episodio que el chef padeció en diciembre pasado. En aquella oportunidad, Petersen se descompensó mientras realizaba una exigencia deportiva extrema de trekking en el volcán Lanín, en Neuquén. Aquella emergencia médica lo obligó a pasar 26 días en terapia intensiva, primero en el Hospital Ramón Carrillo de San Martín de los Andes y luego en Buenos Aires. Recién el 6 de enero obtuvo el alta médica tras una recuperación milagrosa que mantuvo atentos a todo el país.Tiempo después, en una charla radial con Alfredo Leuco, el propio Christian analizó el trasfondo de su colapso físico y emocional, reconociendo que no recordaba nada de lo sucedido tras bajar de la montaña. «Había tenido un año dificilísimo. Se había muerto un socio mío un mes antes, muy joven. Yo lo acompañé mucho en su enfermedad», confesó el chef. Ese profundo estrés acumulado, sumado a una rutina de entrenamiento de tres horas diarias, terminó por pasarle factura. A pesar de que había regresado a las cocinas celebrando el «volver a la vida», su entorno hoy vigila de cerca su salud mental en este complejo proceso de rehabilitación.


