Connect with us

Ultimas Noticias

Creer o reventar: el «efecto» del hechicero que maldijo a Harry Kane y lo dejó sin goles ante Ghana



En la previa del 0-0 en Boston, el brujo Nana Kwaku Bonsam anunció que trabajaría espiritualmente para bloquear al capitán de Inglaterra. Kane tuvo una tarde para el olvido y la profecía se volvió viral

Embrujaron a Harry Kane. Foto: archivo

El folklore, el misticismo y las energías cruzadas volvieron a ganarse un lugar de privilegio en las portadas de la Copa del Mundo. En un deslucido encuentro disputado en el Gillette Stadium de Boston, la selección de Inglaterra no pudo quebrar el cero y empató 0 a 0 ante Ghana por la segunda fecha del Grupo L. Sin embargo, más allá del chato rendimiento futbolístico de los británicos, la gran historia del partido giró en torno a la figura de su capitán, Harry Kane, quien sufrió en carne propia la llamativa profecía cumplida de un reconocido brujo africano.

En las horas previas al pitazo inicial, el hechicero ghanés Nana Kwaku Bonsam había sacudido las redes sociales al anunciar públicamente que aplicaría un ritual de bloqueo espiritual contra el implacable delantero del Bayern Múnich, quien venía dulce tras despacharse con un doblete en el debut frente a Croacia.

«Estoy trabajando directamente sobre Harry Kane. He demostrado de lo que soy capaz en el pasado, así que sé perfectamente qué trabajo debo hacer en el plano espiritual para detenerlo» delató Bonsam, confiriéndole una atmósfera esotérica al duelo de la Copa del Mundo.

Un «hechizo» quirúrgico y sin mala fe

Ante el revuelo internacional y el temor de los aficionados ingleses por la integridad física de su máxima estrella, el propio chamán se encargó de aclarar que sus intenciones no buscaban dañar la carrera del futbolista de 32 años, sino proteger los intereses deportivos de las «Estrellas Negras».

  • El alcance de la tregua: «No le deseo una lesión de gravedad bajo ningún concepto», explicó el hechicero para llevar tranquilidad.

  • El objetivo cumplido: «Será justo lo suficiente para detener su poder de gol contra mi país. Haré mi trabajo energético para poder ayudar a Ghana» sentenció, asegurando además que la maldición quedaría sin efecto una vez consumado el partido de la segunda fecha.

Las estadísticas de una tarde frustrante en Boston

Creencia o simple casualidad táctica, lo cierto es que los noventa minutos de Harry Kane en el campo de juego parecieron darle la razón al brujo africano. El atacante inglés lució extrañamente impreciso, desconectado del circuito de juego que intentó proponer Gareth Southgate y atrapado en la telaraña defensiva de los ghaneses.

El atacante apenas pudo registrar tres remates a lo largo de todo el juego y solo uno de ellos llevó dirección de portería. Aquella única chance clara ocurrió promediando el segundo tiempo, cuando un derechazo suyo rozó el poste en lo que pudo haber sido el triunfo agónico para los Tres Leones. La ineficacia de Kane fue el fiel reflejo de un frente de ataque civil de Inglaterra que lució maniatado e incómodo.

Con este empate con tintes místicos, Ghana suma 4 unidades y apuntala sus chances de meterse en los dieciseisavos de final tras haber iniciado su camino con una victoria ante Panamá. Por su parte, el combinado británico lidera la zona pero deberá reacomodar las piezas en la última jornada para asegurar el primer puesto, sabiendo que, al menos en los papeles, su goleador ya está libre de ataduras espirituales.