Espectáculos y Moda
La inteligencia artificial potencia los ciberataques: crecen los fraudes, el phishing y los deepfakes
Expertos advierten que la IA está transformando el cibercrimen con ataques más rápidos, automatizados y difíciles de detectar. El auge del phishing y los deepfakes aumenta el riesgo para usuarios y empresas.
La inteligencia artificial está cambiando de forma radical el escenario de los ciberataques. Según especialistas y estudios recientes, el uso de estas tecnologías permite desarrollar fraudes digitales más sofisticados, automatizados y difíciles de detectar, lo que incrementa el alcance y la frecuencia de los ataques a nivel global.Este nuevo contexto plantea desafíos urgentes tanto para usuarios como para empresas, que deben adaptarse a un entorno donde las amenazas evolucionan más rápido que los sistemas de defensa. Lee también: Vuelco en la Ruta 40: dos heridos fueron hospitalizados en Chos Malal Cómo la inteligencia artificial transforma los ciberataquesEl avance de los modelos de IA permitió a los ciberdelincuentes automatizar gran parte de sus operaciones. Desde la detección de objetivos hasta la generación de mensajes personalizados, los ataques pueden ejecutarse con mayor rapidez y precisión.Un ejemplo de este cambio es el uso de herramientas capaces de gestionar todo el proceso de un ataque, incluyendo la identificación de datos sensibles y la redacción automática de mensajes de extorsión.Esto reduce la barrera de entrada al cibercrimen y permite que más actores participen en actividades ilícitas con menor esfuerzo técnico. Lee también: Se realizó la Media Maratón de los Ríos en la Isla 132 Phishing automatizado: el fraude digital que más creceUno de los impactos más visibles de la IA se da en el phishing. Actualmente, se estima que una parte significativa del correo no deseado ya se genera con inteligencia artificial.Los atacantes pueden personalizar los mensajes con datos creíbles, lo que aumenta la probabilidad de engaño incluso en usuarios experimentados.Entre 2024 y 2025, Microsoft detectó miles de millones de dólares en fraudes vinculados a estas prácticas, reflejando el crecimiento exponencial del problema.Deepfakes: el nuevo nivel de engaño digitalLas falsificaciones digitales, conocidas como deepfakes, representan otra de las amenazas en expansión. Estas herramientas permiten recrear voces e imágenes con alto nivel de realismo, facilitando estafas complejas.En algunos casos, estas técnicas ya fueron utilizadas para simular reuniones empresariales y engañar a empleados, provocando pérdidas millonarias.La capacidad de manipular contenido audiovisual hace que la verificación de identidad sea cada vez más difícil en entornos digitales.Ataques más masivos y difíciles de detectarEl uso de inteligencia artificial no solo mejora la calidad de los ataques, sino que también aumenta su escala. Los sistemas automatizados permiten lanzar campañas masivas en menos tiempo, alcanzando a miles o millones de usuarios simultáneamente.Además, los modelos de código abierto sin restricciones facilitan la creación de herramientas maliciosas que pueden adaptarse para evadir sistemas de seguridad tradicionales.Esto genera un escenario donde los ataques son más frecuentes, personalizados y complejos de frenar.Cómo protegerse frente a los ciberataques con IAAnte este panorama, los especialistas coinciden en que la prevención sigue siendo clave. Mantener sistemas actualizados, utilizar herramientas de seguridad y desconfiar de mensajes sospechosos son medidas básicas pero efectivas.También destacan la importancia de la colaboración entre empresas y organismos para compartir información sobre nuevas amenazas y mejorar las defensas.Si bien la inteligencia artificial también se utiliza para detectar fraudes y reforzar la seguridad, los expertos advierten que la adaptación constante será fundamental para enfrentar el avance del cibercrimen.El crecimiento de los ciberataques impulsados por IA marca un cambio estructural en la seguridad digital. En un contexto donde la tecnología permite ataques más sofisticados y accesibles, la prevención y la actualización permanente se consolidan como las principales herramientas de defensa.


