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Añelo se prepara para el salto de Vaca Muerta: vivienda, empleo e infraestructura en el centro del debate

El crecimiento energético pone ahora el foco sobre vivienda, servicios y capacidad urbana en Añelo.
Ciudad de Añelo.
El desarrollo de Vaca Muerta comienza a trasladar parte de sus grandes desafíos desde los pozos hacia las ciudades. Mientras la producción hidrocarburífera continúa creciendo y aparecen nuevos proyectos de exportación, la vivienda, los servicios, las rutas y la infraestructura urbana empiezan a convertirse en piezas determinantes para sostener la próxima etapa de expansión.
El tema atravesó el Foro de Inversiones Vaca Muerta realizado el 12 y 13 de agosto en Puerto Madero, donde participaron referentes empresarios, autoridades y especialistas vinculados con la industria. Entre los expositores estuvieron Horacio Marín, CEO de YPF; Ricardo Markous, CEO de Tecpetrol; el intendente de Añelo, Fernando Banderet, y Damián Lopo, CEO de NLK Capital.
Una de las principales proyecciones surgió de la comparación entre el fenómeno neuquino y lo ocurrido en las grandes cuencas shale de Estados Unidos. Lopo tomó como referencia especialmente al Permian de Texas para advertir que, si Vaca Muerta mantiene su ritmo de crecimiento, la presión sobre las ciudades ubicadas alrededor de la actividad también aumentará.
De los pozos a las ciudades: la nueva etapa de Vaca Muerta
Durante su presentación, Lopo recordó el impacto urbano que tuvieron anteriores booms energéticos estadounidenses.
En 2014, durante la expansión de Bakken, la localidad de Williston, que contaba con unos 15.000 habitantes, llegó a registrar alquileres promedio superiores a los de ciudades como San Francisco y Nueva York. Posteriormente, con el desarrollo del Permian, los alquileres en Midland-Odessa aumentaron más de un 40% en apenas un año, según los datos expuestos durante el foro.
“Son antecedentes que muestran cómo un boom energético termina generando una presión enorme sobre la vivienda y la infraestructura de las ciudades que lo rodean”, sostuvo Lopo.
El empresario consideró que Vaca Muerta tiene características que permiten establecer mayores similitudes con el Permian: producción combinada de petróleo y gas, costos competitivos y una enorme disponibilidad de recursos todavía por desarrollar.
Según planteó, la formación neuquina todavía tiene menos del 10% de su potencial desarrollado, por lo que la necesidad de infraestructura no sería un fenómeno transitorio, sino un desafío que acompañará a la actividad durante años.
El crecimiento futuro también quedó reflejado en las proyecciones laborales expuestas en el encuentro: se esperan unos 40.000 nuevos puestos de trabajo directos y otros 190.000 indirectos durante los próximos cuatro años.
Añelo y una presión que ya se siente
El corazón operativo de Vaca Muerta permite observar actualmente parte de ese fenómeno.
De acuerdo con los datos presentados, unas 35.000 personas se trasladan diariamente hacia la zona mientras Añelo dispone de menos de 10.000 camas. La diferencia entre ambas cifras expone uno de los cuellos de botella que deberá resolver la cuenca para sostener una expansión todavía mayor.
El intendente Fernando Banderet señaló que la localidad ya trabaja para responder a esa transformación.
Desde el inicio de su gestión, indicó, Añelo pasó de contar con 2.200 metros de pavimento a superar los 17.000, mientras que para finales de 2026 se proyectan 105 cuadras asfaltadas.
Pero el crecimiento vial requirió previamente extender otros servicios.
“Para poder avanzar con ese pavimento primero tuvimos que hacer cloacas, agua, llevar energía y dar soluciones habitacionales a más de 686 familias”, explicó Banderet.
Las proyecciones muestran la magnitud del desafío: el municipio calcula que Añelo podría superar los 50.000 habitantes para 2031, mientras que las estimaciones de largo plazo mencionadas durante el foro incluso plantean un escenario de muchísimo mayor crecimiento hacia 2050.
YPF anticipa otra escala para la actividad
El desafío habitacional se encuentra directamente relacionado con las perspectivas productivas.
Horacio Marín planteó que la industria necesita profundizar la coordinación entre el sector público y privado para construir la infraestructura necesaria y destacó el momento que atraviesa YPF.
“Si grafico la producción de YPF en Argentina desde 1922, hoy estamos en un pico histórico”, afirmó.
El ejecutivo aseguró que la escala operativa podría multiplicarse significativamente durante los próximos cuatro años y anticipó un fuerte nivel de inversiones. Además, proyectó que hacia 2045 Argentina podría exportar al menos US$20.000 millones anuales en GNL.
Ese crecimiento implica más producción, pero también más trabajadores, proveedores, vehículos, servicios y demanda habitacional concentrados alrededor de Vaca Muerta.
Una inversión desde US$38.000 para responder al déficit de alojamiento
Dentro de ese escenario, Lopo presentó BIT Añelo, un proyecto orientado específicamente al alojamiento corporativo de trabajadores vinculados con la industria hidrocarburífera.
El emprendimiento contempla seis edificios de cuatro pisos, con cuatro departamentos por planta y capacidad para 64 trabajadores en cada módulo. La construcción utilizará tecnología modular para reducir los tiempos de ejecución y estará preparada para el uso intensivo asociado con las rotaciones laborales petroleras.
El proyecto estará ubicado sobre las rutas 7 y 17, próximo a zonas operativas de YPF, buscando disminuir los tiempos y costos asociados al traslado de trabajadores.
La administración estará en manos de Vaca Muerta Services, perteneciente al grupo NLK Capital, que cuenta con más de diez años de actividad en alojamiento corporativo, más de 850 camas administradas y más de 54.000 trabajadores hospedados.
Una de las particularidades del modelo presentado es su estructura de inversión. En lugar de exigir la adquisición de un departamento completo, se permitirá participar mediante la compra por cama, con tickets desde US$38.000.
Según Lopo, la incorporación temprana al desarrollo supone además un valor de ingreso aproximadamente 40% inferior al precio de mercado de las propiedades en Añelo. El esquema apunta posteriormente a la explotación corporativa mediante contratos entre empresas, en lugar del alquiler residencial convencional.





