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Causa Cuadernos: el portero del edificio de Cristina Kirchner se retractó y dijo que nunca habló de “bolsos y valijas”

Julio César Silva declaró en el juicio oral y desmintió su propio testimonio de 2018. Denunció presiones durante la instrucción del juez Bonadio y el fiscal Stornelli.
El juicio oral por la Causa Cuadernos recibió este miércoles un testimonio que sacude los cimientos de la investigación original. Julio César Silva, el encargado del edificio de Recoleta donde reside la expresidenta Cristina Kirchner, se presentó ante el tribunal y se retractó de lo que había declarado en 2018: negó haber dicho que ingresaban “bolsos y valijas” al departamento.
En aquella instrucción, el expediente recogía que Silva había visto al exsecretario privado de Néstor Kirchner, Daniel Muñoz, ingresar al edificio con personas y bultos con una frecuencia semanal o quincenal. Sin embargo, frente al juez Germán Castelli, el encargado fue terminante: “Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí. Eso de que venían con bolsos y valijas, eso yo no lo dije“.
Silva denunció presiones durante la instrucción de la Causa Cuadernos
El testigo, de 69 años, explicó que durante la etapa de instrucción a cargo del fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli se sintió “presionado”. Relató que le hacían referencias constantes a su familia: “No te olvides nunca de que vos tenés dos hijas”, según sus palabras. Aclaró que Muñoz solía andar con un “portafolio y un bolsito”, pero negó haber presenciado traslados de dinero.
“Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero ni lo leí”
Julio César Silva, el encargado del edificio perteneciente a Cristina Kirchner implicado en la causa Cuadernos, se desdijo de su declararción en 2018 y señaló: “¿Que venían con bolsos y valijas? No”. pic.twitter.com/Ntq9WOYi1j
— Corta (@somoscorta) May 21, 2026
Silva también describió un supuesto diálogo que escuchó durante un allanamiento: según su versión, luego de más de once horas de operativo, el juez Bonadio le ordenaba a gritos a un comisario continuar “hasta encontrar algo”. El testimonio generó tensión en la sala y varios reclamos de los abogados defensores.
Por otro lado, el encargado sí ratificó que las unidades del primer y cuarto piso del edificio pertenecen al empresario Fabián De Sousa, corrigiendo su declaración anterior donde había adjudicado uno de esos departamentos a Cristóbal López.
El juicio continuará la próxima semana. La atención ya está puesta en la siguiente testigo convocada: Hilda Horovitz, exmujer del chofer Oscar Centeno, cuyas anotaciones dieron origen a toda la causa.