Ultimas Noticias
Celulares más caros en Argentina: la suba de semiconductores amenaza con un nuevo golpe al bolsillo
La demanda global de chips para inteligencia artificial encareció los insumos clave y presiona los precios de los teléfonos, especialmente los de gama baja. El sector advierte que el traslado al consumidor es inevitable.
Foto genérica.
El mercado argentino de teléfonos celulares enfrenta una nueva presión de precios, impulsada por el encarecimiento internacional de los semiconductores y las memorias que forman parte de casi todos los dispositivos. La cotización de memorias DRAM y NAND trepó entre 150% y 200% en Argentina desde diciembre, un salto que impacta de lleno en los modelos de entrada de gama, donde esos componentes representaban hasta el 40% del costo final del equipo. En algunos casos, el precio de un solo chip ya supera el valor total del teléfono terminado.
El fenómeno tiene un origen global y está directamente ligado al auge de la inteligencia artificial: este año, alrededor del 70% de la fabricación mundial de semiconductores se orientará a cubrir la demanda de centros de datos, dejando a la industria de electrónica de consumo con menor disponibilidad y costos más elevados. A eso se suman las restricciones en rutas aéreas, el aumento del precio del petróleo y las demoras logísticas que estresaron toda la cadena de suministro global. «El supply chain global está completo y absolutamente estresado», resumió un directivo del sector.
En Argentina, el ajuste de aranceles e impuestos internos que se aplicó en los últimos meses —reducción del arancel de importación del 16% al 0% y baja del impuesto interno del 19% al 9,5%— buscó abaratar los dispositivos, pero no alcanzó para neutralizar la suba de insumos. En términos prácticos, los precios locales solo subieron un 20% en lo que va del año respecto a mayo de 2025, aunque el sector aclara que sin ese alivio tributario el incremento habría sido considerablemente mayor.
Celulares más caros: los modelos baratos, los más afectados
Desde AFARTE (Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica) descartaron una suba inmediata del 30%, pero advirtieron que las listas de precios evolucionan en línea con el encarecimiento de los insumos. La estimación del sector habla de un incremento promedio del 30% en los costos de los semiconductores clave. Las empresas evalúan estrategias para contener el impacto: fabricar modelos con menos RAM, priorizar segmentos de mayor margen y apostar por dispositivos premium donde el peso relativo del chip es menor. El contrabando opera como un freno adicional: si los precios oficiales suben demasiado, la brecha con el mercado informal se amplía y complica aún más la recuperación del sector formal.
El escenario de ventas ya venía deteriorado. En 2025 se comercializaron unas 6,2 millones de unidades en el país, pero la proyección para 2026 cae a 5,3 millones. El primer trimestre fue uno de los peores de la última década, con menos de un millón de equipos vendidos y una caída interanual del 16%. A nivel global, las consultoras IDC y Counterpoint Research proyectan un descenso de entre el 12% y el 13% en las ventas mundiales de smartphones para este año, el nivel más bajo en más de una década.


