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Cómo hacer pastelitos criollos hojaldrados y crocantes: la receta perfecta para el mate este fin de semana largo

El fin de semana largo es el escenario ideal para prender la pava, estirar la tarde y tirarse a descansar. Y si hay un clásico indiscutido de la gastronomía nacional que explota las tardes de la merienda de los viernes, sábados y domingos, es el pastelito criollo. No hay nada como morder esa masa crujiente mientras se toma un buen mate amargo. Prepararlos en casa tiene otra mística, y aunque muchos le escapan al hojaldre por miedo a que sea muy complejo, existe un método rápido que garantiza capas perfectas sin volverse loco. Aquí se ofrece el paso a paso definitivo para lucirte. Viernes 10 de julio: ¿es feriado o día no laborable en Argentina?
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Ingredientes económicos y técnica express para el hojaldre crujiente Hacer un hojaldre espectacular no requiere gastar una fortuna ni pasar horas doblando masa. Para la masa base se necesitan 500 gramos de harina 0000, 50 gramos de grasa vacuna o manteca, una taza de agua templada, una pizca de sal y una cucharadita de jugo de limón. Para el hojaldrado exprés, vas a usar unos 100 gramos extra de grasa derretida y almidón de maíz (maicena). La técnica exprés consiste en unir los ingredientes de la masa base sin amasar demasiado, solo hasta que quede homogénea, y dejarla descansar tapada por 20 minutos. Pasado ese tiempo, estirá la masa con un palote formando un rectángulo fino. Aquí viene el truco del hojaldre fácil: pincelá toda la superficie con la grasa derretida y espolvoreá una capa fina de almidón de maíz con la ayuda de un colador. Doblá la masa a la mitad, volvé a estirar despacio, pincelá de nuevo con grasa, espolvoreá almidón y hacé un último doblez. Dejá enfriar la masa en la heladera por 15 minutos antes de estirarla finita (de unos 2 o 3 milímetros) y cortar los cuadrados para armar los pastelitos. Este juego de grasa y almidón es el que creará las capas que se abren como un acordeón al contacto con el aceite caliente. Feriado del 9 de julio: Cómo funcionarán los subtes, trenes y colectivos este fin de semana en el AMBA El duelo criollo: cómo rellenar con membrillo o batata sin que se desborden La grieta de la merienda se divide entre la receta de pastelitos de membrillo y los pastelitos de batata faciles para el mate. Sea cual sea tu bando, el gran dolor de cabeza de cualquier cocinero es que el dulce se derrita, rompa la masa y termine desbordándose en la olla, quemando el aceite. Para evitar este desastre, el primer tip fundamental es pisar el dulce elegido (sea membrillo o batata) con apenas unas gotas de agua tibia para que quede maleable pero firme, evitando usar los cubos rígidos directamente de la caja. Colocá una cucharadita en el centro del cuadrado de masa base. El segundo secreto es el sellado: humedecé la masa alrededor del dulce con un dedo mojado en agua, pero nunca mojes los bordes exteriores del cuadrado, porque si el agua toca las puntas, las capas se pegarán y el hojaldre no va a abrirse al freír. Colocá la tapa de masa cruzada (formando una estrella), presioná firmemente rodeando el cubito de dulce para sacar el aire y hacé los pliegues característicos en la base apretando con los dedos. Qué hacer en la Ciudad de Buenos Aires este fin de semana largo: los festejos del 9 de Julio y los Fan Fest para alentar a la Selección A la hora de freír, el aceite o la grasa deben estar templados al principio (a unos 140°C) para que el pastelito nade, las capas se separen y se cocine por dentro. Con un tenedor, mové suavemente las puntas de la masa para ayudar a que el hojaldre se abra. Una vez abierto, subí un poco el fuego para que se dore rápido y quede bien crocante. Puntos clave del almíbar para el brillo y decoración El toque final que consagra a un buen pastelito es su capa brillante y dulce. Para lograrlo, el almíbar tiene que estar en su punto justo. En una cacerola pequeña, colocá partes iguales de azúcar y agua (por ejemplo, una taza de cada una) y llevalo a fuego medio sin revolver. El punto clave es dejar que hierva durante unos 5 a 7 minutos hasta que notes que las burbujas se vuelven más densas y pesadas, logrando un almíbar liviano pero sostenido. Si te pasás de cocción, se caramelizará y quedará duro al enfriarse; si lo sacás antes, la masa se ablandará por el exceso de agua. Apenas saques los pastelitos del aceite y los hayas escurrido un minuto en papel absorbente, sumergilos calientes directamente en el almíbar templado ayudándote con una pinza. Retiralos enseguida para que no pierdan la textura crujiente y colocalos en una fuente. Para cerrar la obra de arte con la estética tradicional, decorá la superficie inmediatamente con granas de colores o azúcar impalpable mientras el almíbar siga húmedo. Listos para llevar a la mesa y disfrutar. API





