Política
Conflicto por Malvinas: Tierra del Fuego pidió derogar el tratado de inversiones con el Reino Unido

El planteo llega días después de que el presidente Javier Milei anunciara sanciones a la explotación de hidrocarburos en el área del archipiélago sin autorización.
La provincia argentina de Tierra del Fuego ha dado un paso audaz al solicitar la derogación de un tratado histórico con el Reino Unido, en un contexto de tensionada relación bilateral. La demanda llega de la mano de Andrés Dachary, Secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales. Lee también: El Gobierno denunciará a cinco empresas petroleras que operan en Malvinas En una declaración que ha resonado fuertemente en el escenario político, Dachary instó al Congreso de la Nación a eliminar la Ley 24.184. Este acuerdo, ratificado en 1992, protege las inversiones entre los dos países y ha estado vigente durante más de dos décadas.Esta solicitud emerge en un momento crucial, pocos días después de que el presidente argentino, Javier Milei, anunciara un fortalecimiento significativo de la presencia militar en la región del Atlántico Sur. En un giro inesperado de la política exterior, Milei incrementó el presupuesto de Defensa para crear una nueva Base Naval Integrada en Tierra del Fuego.Asimismo, endureció las sanciones contra las empresas que explotan recursos naturales en las Malvinas, asegurando así un aumento de la tensión en torno al archipiélago disputado.Dachary, mediante su cuenta en la plataforma X, expresó clara y contundentemente que mantener este tratado representa un “error geopolítico”. Argumenta que conceder el estatus de “nación más favorecida” al Reino Unido es inconsistente, porque es un estado que “usurpa, saquea y militariza nuestro territorio”. Su análisis sugiere que derogarlo es esencial para avanzar en una política exterior que respete completamente la soberanía nacional, un argumento que no dejó a nadie indiferente.La Ley 24.184, fruto de la comunidad de entendimiento post-Guerra de Malvinas, se basa en los Acuerdos de Madrid I y II, que restablecieron las relaciones diplomáticas entre Argentina y el Reino Unido tras el conflicto bélico de 1982. Este convenio contiene garantías para inversores británicos, integral protección legal y mecanismos internacionales de resolución de disputas. Su posible derogación es compleja, no solo por su envergadura histórica, sino también porque sus protecciones persistirían por 15 años después de su eventual remoción.El debate no se centra únicamente en la validez económica del tratado, sino más bien en su significado político. Los críticos, como Dachary, ven el acuerdo como un obstáculo para el pleno ejercicio de la soberanía argentina sobre las Malvinas. En el ala opuesta, los defensores del tratado argumentan su importancia como puente para relaciones diplomáticas más estables en un futuro incierto. El proceso legislativo será largo y cargado de matices emocionales e históricos; sin embargo, ha quedado claro que esta discusión no es simplemente un asunto de protocolo, sino un punto de inflexión en el rumbo de las políticas argentinas hacia las Malvinas.