Connect with us

Política

De un pequeño comercio en Roca a tener un showroom náutico único en Argentina: la historia de los Lubrano


Hay una escena que Sergio Lubrano todavía recuerda porque, sin saberlo, terminó cambiando el rumbo de la familia. Había trabajado y ahorrado para comprar el motor de un pequeño bote. Un día se subió al camioncito con el que hacía los repartos de la mueblería y viajó hasta una náutica de la región dispuesto a concretar la compra.

Llegó vestido como trabajaba todos los días y sintió que prácticamente no le prestaron atención. Tenía el dinero para comprar el motor y volvió a Roca sin él.

El centro de ventas es único en el país gracias al amplio stock que permite ver los productos en el lugar.

Cuando le contó lo ocurrido a su padre, Juan Carlos Lubrano, recibió una respuesta que terminaría siendo decisiva: «Vamos a hacer lo que nos gusta. Vamos a poner una náutica y vamos a atender a la gente como tiene que ser», recuerda Sergio.

Pasaron 21 años desde entonces. Pero la historia de los Lubrano en Roca había comenzado mucho antes.

De un pequeño comercio a echar raíces en Roca

A fines de los años 70, parte de la familia llegó a General Roca atraída por las oportunidades que ofrecía una ciudad con un fuerte movimiento comercial.

Los primeros negocios estaban lejos del enorme showroom actual. La actividad estaba vinculada a una mueblería, artículos de hogar y productos de camping, que por entonces incluían desde mesas y sillas hasta pequeños botes y canoas.

Fotos: Andrés Maripe.-

Con los años se sumaron otras actividades. El transporte se convirtió también en parte de la vida familiar. Sergio recuerda haber crecido prácticamente arriba de los camiones. Su hermano Carlos quedó al frente de la mueblería. Sergio y su padre en la nautica. «Una familia unida es nuestro más valioso capital», dicen. Los Lubrano trabajan juntos sumando esfuerzo y proyección a su actividad comercial.

La pasión venía del padre. Juan Carlos tuvo su primera embarcación en 1968, mucho antes de imaginar que décadas después sus hijos convertirían aquella afición en una actividad comercial.

«Esta actividad nosotros la hacemos por pasión», explica Sergio. Hubo temporadas buenas y otras en las que el negocio apenas alcanzaba para sostenerse. Los otros rubros familiares les permitieron continuar apostando y creciendo.

La decisión de crecer en Roca

Cuando llegó el momento de dar un salto y construir un espacio de mayor escala, los Lubrano tuvieron algo claro: querían hacerlo en Roca.

La decisión también está relacionada con la manera en que Sergio observa actualmente la región. Para él, las fronteras entre Río Negro y Neuquén se vuelven cada vez más pequeñas en la vida cotidiana. Habla de un gran área metropolitana, donde miles de personas se trasladan permanentemente entre Roca, Allen, Cipolletti, Neuquén y otras localidades para trabajar, comprar o realizar diferentes actividades.

Desde esa mirada, crecer en Roca no significaba alejarse del principal movimiento económico de la región. Al contrario: significaba apostar por la ciudad donde la familia había construido su historia.

La familia junto al camión con el que realizan los traslados desde los astilleros hacia la comercialización.

El desafío fue enorme. El lugar que consiguieron necesitaba una transformación profunda. Pintura, pisos, revestimientos y diferentes sectores fueron tomando forma paulatinamente. Sergio calcula que estuvieron entre cuatro y cinco años trabajando para llevarlo al estado actual.

El resultado permite algo que no siempre ocurre en el mercado náutico: que el cliente pueda ver las embarcaciones, recorrerlas, comparar modelos y subirse antes de decidir una compra.

Según cuenta Sergio, las propias fábricas y astilleros que representan les han señalado que no existe en Argentina otro showroom con esas características. Para la familia, el reconocimiento tiene un valor especial por haber conseguido desarrollarlo en General Roca.

Una empresa donde la familia sigue haciendo casi todo

A pesar de la escala alcanzada, la estructura conserva una característica de aquellos primeros comercios: los Lubrano trabajan en familia.

Durante años, cuando debían viajar para buscar embarcaciones, podían salir tres camiones: uno manejado por Juan Carlos y los otros por sus hijos. El paso del tiempo cambió aquella postal y el padre ya no conduce como antes, pero continúa acompañando el proyecto.

Una empresa líder en la industria reconoció a la familia por su trayectoria en la región.

Carlos mantiene una relación más estrecha con el negocio de los muebles, mientras Sergio está especialmente abocado a la náutica y a los viajes. También participan otros integrantes de la familia. Es la tercera generación que empieza a incorporarse a la historia.

Sergio asegura que la forma de trabajar también es una herencia de Juan Carlos: «Las cosas hay que hacerlas para los demás como si fuese para vos. Siempre prestar atención y estar disponible en la post-venta».

En la náutica significa, por ejemplo, no recomendar un motor de menor potencia solamente para cerrar una operación si saben que no será suficiente para esa embarcación. También significa darle importancia a lo que ocurre después de la venta.

Una historia que ya cruzó las fronteras de la región

El crecimiento también amplió el origen de sus clientes. Ya no llegan solamente desde Roca y el Alto Valle. Naval Patagonia, gracias a la publicidad del boca en boca, recibe llamados desde distintos puntos del país.

Sin embargo, la base continúa donde empezó la historia.

Juan Carlos sigue acompañando a sus hijos. Carlos sostiene especialmente la rama de los muebles. Sergio está al frente de buena parte de la actividad náutica. Y una tercera generación ya comienza a involucrarse.

La historia de los Lubrano puede contarse a través de una mueblería, del comercio, de kilómetros recorridos arriba de camiones o de aquel pequeño bote que despertó una pasión familiar.

Casi medio siglo después de sus primeros pasos en Roca, aquella familia que llegó detrás de una oportunidad comercial construyó en la misma ciudad un showroom que las firmas con las que trabajan consideran único por sus características en Argentina.

HOSPITAL VILLA LA ANGOSSTURA 294 449-4170
Exit mobile version