Política
Desde Chile, Mendoza mostró su hoja de ruta para expandir la energía y atraer inversiones al país

La ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre, participó como panelista en la 47ª Conferencia Internacional de la Asociación Internacional para la Economía de la Energía (IAEE, sigla de International Association for Energy Economics).
Se trata de uno de los encuentros más prestigiosos de la comunidad global especializada en economía energética, donde presentó la estrategia que lleva adelante Mendoza para impulsar la transición energética mediante infraestructura, inversión privada, estabilidad institucional e integración regional.
Durante el encuentro, que reunió a más de 500 expertos, ministros, académicos y líderes empresariales de 70 países, Latorre integró el panel «Infraestructura para el desarrollo económico, la seguridad energética y la resiliencia», en el que expuso la experiencia mendocina como un caso de planificación de largo plazo para transformar una provincia históricamente vinculada al petróleo y al gas en un sistema energético cada vez más diversificado.
En su intervención sostuvo que el desafío de la transición energética no consiste únicamente en incorporar nuevas fuentes de generación renovable, sino también en desarrollar la infraestructura necesaria, garantizar mecanismos de financiamiento e incorporar innovación tecnológica que permitan construir sistemas más eficientes y resilientes.
«La transición energética presenta desafíos muy importantes, especialmente en materia de infraestructura y financiamiento», señaló la ministra, quien además remarcó la necesidad de contar con indicadores que contemplen no solo el costo de generar energía, sino también “el costo de construir sistemas capaces de responder a escenarios cada vez más complejos”.
Latorre explicó que durante muchos años las inversiones en generación, transporte y distribución eléctrica estuvieron condicionadas por la inestabilidad macroeconómica argentina. «Reconstruir la confianza y los mercados lleva tiempo. Por eso el gobernador Alfredo Cornejo tomó la decisión de avanzar con recursos públicos en la construcción de infraestructura básica que haga viables las inversiones privadas y permita ampliar la escala del desarrollo energético», afirmó.
Una provincia que proyecta duplicar su capacidad eléctrica
Como parte de la exposición, la ministra presentó los principales indicadores del crecimiento energético de Mendoza y destacó que la provincia proyecta duplicar su capacidad instalada de generación eléctrica en los próximos doce años.
Mientras en 2015 Mendoza contaba con 1.730 MW de potencia instalada, en 2026 alcanzará aproximadamente 2.500 MW, y las proyecciones oficiales indican que llegará a 3.700 MW hacia 2038, lo que representa un crecimiento superior al 100% en poco más de una década.
Latorre explicó que este proceso de expansión se apoya en una combinación de inversión privada, desarrollo de infraestructura pública y reglas claras para atraer nuevos proyectos.
En materia de generación renovable, destacó que Mendoza incorporará más de un gigavatio de potencia solar en los próximos años y presentó algunos de los proyectos que explican ese crecimiento. Entre ellos, mencionó los parques solares Malargüe I (90 MW), Anchoris I y II (180 MW) y San Rafael I (180 MW), desarrollados por Genneia; El Quemado, de YPF Luz, con 305 MW, entre otros.
La infraestructura como condición para el desarrollo
Uno de los puntos centrales de la presentación fue la necesidad de ampliar la infraestructura de transporte eléctrico para acompañar el crecimiento de las energías renovables. En ese marco, Latorre expuso uno de los programas de infraestructura energética más ambicioso de la historia de Mendoza. Entre las obras actualmente en marcha, se destacan la Estación Transformadora Valle de Uco, la Estación Transformadora Mendoza Norte y la obra Marcado-La Dormida, además del reciente inicio del proceso licitatorio para una nueva línea de alta tensión de 132 kV que conectará San Rafael con General Alvear.
También presentó y marco la importancia de tres iniciativas de gran escala consideradas estratégicas para el desarrollo energético regional.
La primera corresponde a la Línea de Alta Tensión Diamante–Charlone, una línea de 500 kV, 487 kilómetros de extensión e inversión estimada en USD 1.250 millones, que unirá Mendoza con Buenos Aires y también se encuentra estructurada como proyecto apto para el RIGI.
La segunda es la denominada Línea Eléctrica Alta Montaña, destinada a integrar los sistemas eléctricos de San Juan, Mendoza y Neuquén mediante dos tramos de 500 kV, con una inversión estimada de USD 870 millones.
Finalmente, presentó el proyecto de Interconexión Eléctrica Argentina-Chile, que contempla una línea de 315 kilómetros, 500 kV y una inversión cercana a USD 450 millones, concebida para fortalecer la integración energética regional.
«Una economía cerrada en un mundo globalizado es inviable. Un sistema energético en un contexto de aislamiento también lo es. Todavía tenemos el desafío de avanzar hacia una mayor integración regional y estamos trabajando en ello», sostuvo la ministra en el cierre de su exposición.
La 47ª Conferencia Internacional de la Asociación Internacional para la Economía de la Energía reunió en Santiago de Chile a referentes académicos, responsables de políticas públicas, ejecutivos de la industria, investigadores e innovadores de distintos países.
Organizada con la colaboración de la Pontificia Universidad Católica de Chile, la conferencia se realizó por segunda vez en Sudamérica y tuvo como objetivo promover el debate sobre el futuro de los mercados energéticos, la transición hacia economías bajas en carbono, la seguridad energética, la digitalización, el financiamiento sostenible y el desarrollo de infraestructura.





