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Desencontrarse para encontrarse | Perfil

Emilia ingresa al consultorio. Tiene unos veintis. Cuando entra, siento olor a tabaco. Fresco. Como si hubiera sido testigo de ese último cigarrillo. Los ojos le brillan y el borde enrojecido, después de llorar, dibuja un delineado rosa. Se sienta. Mira al piso. âAy Dali, yo sé que mi vida acá va bien⦠pero no puedo quedarmeâ.
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El ejercicio del periodismo profesional y crÃtico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Tiene un trabajo estable, un novio y su propio departamento. Una vida âesperableâ. âNo me falta nada⦠y eso es lo que más me confundeâ. Durante años fue âla rebeldeâ de la familia. La que iba en contra, la que desordenaba lo esperado. Hasta que dejó de serlo. Se acomodó. Hizo todo âbienâ. Logró esa versión que tanto le habÃan marcado. Y, sin embargo, algo empezó a hacer ruido. âEs como si mi familia ya supiera todo de mi antes de que yo haga algo. Siento que todos ya saben qué esperar de mis decisiones.â Porque no es solo lo que hizo. Es la voz que la acompañó siempre. âVos siempre igual, ehâ. âSiempre rebeldeâ. Siempre dando letraâ. Un narrador constante, adelantado, que le dice quién es antes de que pueda descubrirlo por sà misma. Y entonces, ¿cómo equivocarse? ¿Cómo probar? ¿Cómo elegir si ya hay una versión escrita de antemano? Irse empieza a tomar otro sentido. âNo quiero irme para hacer algo distinto⦠quiero poder elegirlo yoâ. Ahà aparece el desarraigo. No como escape, sino como posibilidad. Como una raÃz que, aun en tierra firme, empieza a ahogarse. No porque falte, sino porque no hay aire. Porque el suelo sostiene, pero también fija. Y las raÃces, para crecer, necesitan espacio. âMe da miedo irme pero más miedo me da no saber quién soy sin las predicciones de mi familiaâ. Y quizás de eso se trate. De irse lo suficiente como para que el silencio reemplace a las voces. Como para que el error sea propio. Como para que la elección también lo sea. Porque a veces una no se va para cambiar de vida, sino para, por primera vez, poder vivirla sin un narrador de fondo. Dalina De Cicco | Lic. en PsicologÃa (MN 79148)Instagram: @depsico.logiaCorreo electrónico: [email protected]