Política
Día de las Áreas Protegidas de Latinoamérica y el Caribe

(Foto: gentileza)
Durante el Tercer Congreso de Áreas Protegidas de Latinoamérica y el Caribe realizado en Lima, Perú en 2019, se declaró que el 17 de octubre sea el Día de las Áreas Protegidas de Latinoamérica y el Caribe. Las áreas protegidas son la principal herramienta para lograr la conservación de la biodiversidad, son también un instrumento estratégico para la mitigación y la adaptación al cambio climático y una esperanza para la humanidad.
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas en inglés) de 2008, un área protegida es: “Un espacio geográfico claramente definido, reconocido, dedicado y gestionado, mediante medios legales u otros tipos de medios eficaces para conseguir la conservación a largo plazo de la naturaleza y de sus servicios ecosistémicos y sus valores culturales asociados”.
Nuestra región Latinoamericana y del Caribe alberga gran parte de la megadiversidad mundial y por lo tanto, los efectos de sus compromisos y sus tareas en la gestión de la biodiversidad y la provisión de servicios ecosistémicos de estas áreas protegidas son de enorme relevancia para todos los Estados y naciones del planeta, en términos de la seguridad climática, hídrica, alimentaria y el mantenimiento de hábitats necesarios para la vida digna.
La conservación efectiva del territorio en los 33 países de la región, según las Naciones Unidas, cumplió con el porcentaje de superficie protegida establecida en el Plan Estratégico de Biodiversidad 2011-2020 del Convenio sobre Diversidad Biológica (Meta 11 de Aichi), que han alcanzado 23.6% de la superficie terrestre y 18.1% de área marina y marino-costera. Debemos seguir ampliando los porcentajes .
Los países latinoamericanos y del Caribe viven en su mayoría bajo condiciones de extrema desigualdad, inequidad, inseguridad, reducidos presupuestos y demanda creciente de recursos, y afectados por fenómenos de difícil control como los grandes incendios ocurridos en ecosistemas de la región. Apesar de ello, cuentan con servicios de áreas protegidas con equipos comprometidos y diligentes, con una alta calidad técnica y humana, que han ganado un reconocimiento a nivel mundial .
Desde la Asociación Amigos de los Parques Nacionales nuestro más profundo reconocimiento a las y los guardaparques y guardafaunas, profesionales y funcionarios de carrera que son el primer frente de acción en el terreno, quienes día a día comprometen su vida a la conservación de la biodiversidad. Sin embargo, seguimos en deuda con ellos y ellas, por eso es imperativo continuar y redoblar los esfuerzos para dignificar su labor, trabajando en fortalecer sus capacidades y mejorar sus condiciones.
Los Pueblos Indígenas y comunidades locales, son la base para la preservación y uso racional de la naturaleza, que permiten mantener los modos de vida y tradiciones culturales, cuyos conocimientos tradicionales están siendo incorporados en la planeación y manejo de áreas protegidas.
¡La próxima década es crucial!, es la última oportunidad que tiene la humanidad para frenar el cambio irreversible de este modelo de producción, consumo y expansión. Por ello no podemos permitirnos que las áreas protegidas sigan invisibilizadas y subvaloradas, en todos los niveles, desde los planes territoriales locales hasta los compromisos globales.
Debemos seguir trabajando para fortalecer, los sistemas nacionales de áreas protegidas, el manejo efectivo, la buena gobernanza de los territorios, la conectividad de paisajes y la representatividad ecológica, asegurando la inclusión y equidad, en el manejo de estos espacios y sobre todo, un mayor financiamiento.
Los gobiernos deben comprometerse a acelerar los esfuerzos para el reconocimiento e integración de otras medidas efectivas de conservación y áreas claves para la biodiversidad, con el fin de lograr territorios saludables, sostenibles y bien conectados y dar especial atención a las áreas marinas protegidas y los océanos en la región.
Tenemos que lograr un mayor reconocimiento de las áreas protegidas como espacios que proveen servicios de la naturaleza, que son la base de las actividades productivas, y lograr mayor cooperación y movilización de recursos.
Conclusiones
Se debe promover la mejor gestión de las áreas protegidas en pro de la sociedad.
Se debe evaluar y fortalecer la contribución de las áreas protegidas a los compromisos internacionales de conservación de la naturaleza para el bienestar y el desarrollo sostenible.
Se debe fortalecer y renovar la gestión de las áreas protegidas frente a las necesidades actuales y futuras.
Debemos proteger todos los sitios prioritarios para la conservación de la biodiversidad para la supervivencia de todas las especies, como lo recomienda la ciencia, pero sobre todo, reforzando la buena gestión y gobernanza.
* Presidente / Asociación Amigos de los Parques Nacionales (AAPN) Experto Comisiones Mundial de Áreas Protegidas (WCPA), Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN)







