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El desgarrador testimonio de Rocío Igarzábal en el 3J: reveló que fue víctima de abuso sexual a los 5 años
La actriz de Casi Ángeles eligió la jornada de la marcha de Ni Una Menos para romper el silencio sobre el calvario que vivió durante su infancia por parte de una persona de su entorno familiar.Rocío Igarzábal recurrió a los recuerdos de su niñez para visibilizar el drama del abuso intrafamiliar en el marco del aniversario de Ni Una Menos.
La conmemoración por los 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos se convirtió en el escenario elegido por Rocío Igarzábal para liberar un doloroso secreto que resguardó durante gran parte de su vida. A través de su cuenta oficial de Instagram, la reconocida actriz y cantante compartió una serie de publicaciones con fotografías de su niñez y relatos en primera persona donde reveló que sufrió abusos sexuales reiterados cuando tenía apenas cinco años, perpetrados por un individuo de extrema confianza en quien su familia delegaba su cuidado.La confesión de la artista se viralizó de forma inmediata en las redes sociales, coincidiendo con un clima de profunda sensibilidad y movilización popular en todo el territorio nacional tras los recientes femicidios de las adolescentes Agostina Vega en Córdoba y Dulce Candia en Misiones. “Mi primera experiencia sexual fue a los 5 años. Por alguien que decía ‘cuidarme’. Una persona de confianza que abusó reiteradas veces de mí. En esta foto yo tengo 5 años”, escribió Igarzábal en su primer posteo, confrontando la inocencia de su fisonomía infantil con la crudeza del calvario padecido.Los trastornos derivados del silencio y la culpaEn una segunda placa, donde se la ve retratada con un disfraz de hada, la exintegrante de la tira juvenil describió las severas secuelas psicológicas y físicas que arrastró durante décadas como consecuencia del trauma y del miedo a hablar. “Crecí creyendo que tenía la culpa. Desarrollé trastornos alimenticios, me quedé callada. Lo conté de grande por vergüenza, por miedo”, confesó con crudeza, visibilizando los mecanismos de manipulación y desprotección que suelen rodear a los entornos donde se ejecutan los abusos a menores de edad.El cierre de su descargo abandonó el plano estrictamente personal para transformarse en una medida de lucha feminista, rindiendo homenaje a aquellas víctimas que no lograron sobrevivir a los eslabones de la violencia de género. “Hoy me veo en estas fotos y siento un inmenso dolor, impotencia y mucha angustia. Yo pude pedir ayuda y seguir adelante con cicatrices, pero hay mujeres y niñas a las que les arrancaron la vida. Hoy somos su voz, su ausencia y su grito de miedo. Nunca nos cansemos de luchar”, sentenció la cantante, dedicando el texto a su propia infancia y a sus afectos más cercanos. La publicación de Rocío generó una inmediata e incontenible cadena de contención virtual, donde miles de seguidoras y colegas le expresaron su profunda admiración por la valentía de exponer su vulnerabilidad, motivando a que otras usuarias rompieran también sus propios silencios de décadas.


