Política
El dólar despertó en junio y cortó la racha del carry trade: la tasa en pesos perdió contra la suba del tipo de cambio

Las ganancias de la apuesta al peso encontró un freno durante el mes de junio 2026. La popular «bicicleta financiera» o carry trade interrumpió su racha ganadora, luego de que el avance del dólar superara holgadamente el rendimiento de las tasas de interés locales. Este giro de escenario golpeó de lleno a los inversores que, hasta mayo, lograban retornos en moneda dura al liquidar divisas para posicionarse en instrumentos en pesos con tasas superiores a un tipo de cambio prácticamente planchado.
Los números del mercado reflejan con claridad el cambio de tendencia. Según datos recopilados por Bloomberg hasta el 25 de junio, el peso argentino registró una caída del 4,58% frente al dólar, convirtiéndose en una de las depreciaciones más marcadas entre las monedas emergentes, solo superada por el rublo ruso.
Al combinar este salto cambiario con el rendimiento mensual de la tasa en pesos (que ronda apenas el 1,8% si tenemos en cuenta que los bancos ofrecen en promedio entre un 17% y 22% anual), el resultado de la apuesta por la moneda local se volvió negativo, arrojando una caída del 2,74%. De esta manera, el carry trade perdió en junio por primera vez en lo que va del año.
Pese a este traspié mensual, la estrategia venía siendo altamente rentable: el total return en pesos argentinos acumula un 13,47% en lo que va de 2026. Este margen se ubica por encima de la mayoría de sus pares regionales, quedando solo por debajo del rendimiento de instrumentos líderes como el peso colombiano.
El factor internacional: el dólar se fortaleció a nivel internacional
El golpe a los rendimientos en pesos no fue un fenómeno exclusivamente doméstico. La tendencia alcista del dólar impactó en toda la región. El real brasileño anotó una baja del 2,73% en el mes, mientras que el peso chileno retrocedió aún más, con una merma del 3,47%. La gran excepción regional fue el peso colombiano, que logró una destacada suba del 7,36% en junio (10% en el año), impulsado por la victoria del derechista Abelardo de la Espriella en las elecciones presidenciales de ese país.
Desde Infobae reportaron un informe elaborado por Parakeet Capital que atribuye este fortalecimiento global del dólar a un cambio en la comunicación de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), ahora bajo la presidencia de Kevin Warsh.
Según el reporte, la Fed abandonó el forward guidance y adoptó una postura más ortodoxa y ambigua, emitiendo señales de posibles subas de tasas antes de fin de año. «El mercado esperaba una orientación más clara y recortes de tasas de interés, pero la Fed sorprendió con un giro ortodoxo», señala el documento, explicando que la reacción inmediata fue una caída de las acciones, suba de tasas y un dólar fortalecido por la solidez de la economía real estadounidense.
La consultora 1816 sumó a este diagnóstico el impacto de la volatilidad en los mercados globales de monedas, deuda y commodities durante el último mes y medio. El reporte puntualizó factores geopolíticos, movimientos en acciones tecnológicas y variables clave para la economía argentina: una caída del petróleo del 28%, una baja de la soja del 8% y una suba del Dollar Index del 3,4%, escenario donde el real brasileño llegó a depreciarse un 6,2%.
Los análisis del mercado sobre la respuesta del BCRA a la suba del dólar
En este contexto adverso, el peso argentino pasó de la zona de los $1.400 a los $1.480 por dólar en el segmento mayorista. La consultora 1816 observó que el Gobierno intentó amortiguar el impacto vendiendo bonos dollar linked y reduciendo la compra de dólares en el mercado, aunque la tendencia devaluatoria se mantuvo firme.
«Dejaron de crecer los préstamos bancarios en dólares, lo que disminuyó la oferta de divisas y pausó el círculo virtuoso de estabilidad cambiaria y ventas privadas», indicaron. Además, destacaron que el fortalecimiento del dólar coincidió con una menor demanda de pesos en efectivo, pese a los datos positivos de actividad y salarios en la economía local.
Por su parte, Justina Gedikian, analista de Cohen, reforzó que «el fin del carry trade que señalamos a principios de junio fue tomando forma durante el mes». La cotización oficial subió un 4,8% en junio —más del doble del ritmo de mayo— aniquilando la compensación del carry mensual.
Gedikian subrayó un dato llamativo: este movimiento ocurrió a pesar de que el ritmo de liquidación del agro se mantuvo elevado (promediando US$ 150 millones diarios desde mayo). Sin embargo, el BCRA moderó sus compras, algo que Cohen atribuye a una posible reactivación de la demanda importadora o al menor ingreso de divisas por liquidación de Obligaciones Negociables.
Para hacer frente a esto, el BCRA redujo su posición vendida en futuros y amplió la emisión de bonos dollar-linked, los cuales hoy representan el 76% de la cobertura cambiaria con un stock de US$ 10.512 millones.
«El Central brinda cobertura cambiaria al mismo tiempo que reduce la emisión de pesos para la compra de divisas«, explicó la analista.
Mientras tanto, las tasas operaron sin sobresaltos: las overnight siguen ancladas cerca de la referencia del 20% TNA en la rueda de Repo, y la curva a tasa fija rinde entre 22% y 24% TNA. No obstante, con una devaluación a este ritmo, una tasa fija del 1,8%-2,0% TEM ofrece «escasa compensación por el riesgo de permanecer en pesos», advirtió Cohen, recordando que el tipo de cambio real aún acumula una caída superior al 9% en el año.
Desde GMA Capital, el análisis conducido por Nery Persichini fue tajante: «El dólar financiero trepó hasta 6% en junio y borró dos meses de carry». El reporte detalló que el MEP superó los $1.500, el CCL alcanzó $1.580 y el mayorista tocó los $1.479, marcando máximos nominales desde octubre. «La estrategia más golpeada fue el carry trade, que evaporó dos meses de ganancias en dólares y acumula en el mes una pérdida de 2,5% en moneda dura, la primera desde septiembre de 2025″, puntualizó Persichini. GMA destacó que el BCRA está administrando la corrección «sin desarmar el esquema», pero advirtió que el desafío será sostener la sintonía fina en un contexto «que ya no regala márgenes».
Con información de Infobae.



