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El Reino Unido habló con Trump sobre las consecuencias económicas del intento argentino de frenar el proyecto petrolero en Malvinas

El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, abordó este viernes con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la disputa con la Argentina por el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por empresas británicas e israelíes frente a las costas de las Islas Malvinas. Durante una conversación telefónica, el jefe del Gobierno británico planteó las posibles consecuencias económicas de las medidas adoptadas por la administración de Javier Milei para impedir el avance de la iniciativa. Según informó el Gobierno británico en un comunicado sobre la conversación, ambos mandatarios hablaron sobre el desarrollo de Sea Lion y las implicancias de la ofensiva diplomática argentina. Burnham advirtió sobre las consecuencias que las medidas de Buenos Aires podrían tener para el Reino Unido y Estados Unidos, y reiteró la posición de Londres respecto del derecho de los habitantes de las islas a explotar sus recursos naturales. La conversación se produjo después de que la Argentina solicitara, la semana pasada, la intervención del Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM) para bloquear el proyecto de exploración de hidrocarburos. La presentación constituye un nuevo capítulo de la disputa por la soberanía del archipiélago y por la explotación de los recursos naturales de la zona.
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Desde el gobierno de Milei sostienen que la iniciativa petrolera avanza sobre recursos que pertenecen a la Argentina y contraviene los principios establecidos por las Naciones Unidas para la controversia territorial. En esa línea, el Presidente calificó a Sea Lion como un “saqueo ilegal” de los recursos naturales argentinos. El proyecto está liderado por la compañía británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum, que buscan desarrollar la explotación de hidrocarburos en aguas próximas a las islas. La iniciativa se convirtió en uno de los principales focos de tensión entre Buenos Aires y Londres, en un contexto de renovados reclamos diplomáticos por la soberanía de las Malvinas. Malvinas: el enviado de Trump expresó preocupación por los “intereses” de EE.UU. en la ley de Soberanía El reclamo argentino y la postura de Londres La administración argentina argumenta que las actividades unilaterales de exploración y explotación de recursos naturales en el área en disputa contradicen una resolución de las Naciones Unidas que insta a las partes a abstenerse de adoptar decisiones unilaterales mientras no se alcance una solución a la controversia de soberanía. Además de recurrir al tribunal internacional, Milei respaldó un proyecto de ley que busca prohibir la explotación de recursos naturales sin autorización de Buenos Aires. La iniciativa apunta a endurecer las sanciones previstas en una legislación anterior y reforzar los mecanismos de protección de los intereses argentinos sobre el territorio y sus recursos. El Gobierno británico, por su parte, mantiene una posición contraria al planteo argentino. Londres sostiene que las islas deben continuar bajo administración británica y defiende el derecho de sus habitantes a aprovechar los recursos naturales disponibles en el área, incluido el potencial petrolero. En el comunicado difundido tras la conversación entre Burnham y Trump, la oficina del primer ministro no precisó cuáles serían las consecuencias económicas concretas que podría generar la medida impulsada por la Argentina ni detalló si ambos gobiernos evaluaron posibles respuestas.







