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Política

En Río Negro, el control facial de asistencia de los estatales comenzará por los hospitales


El gobierno de Río Negro avanza en la implementación de un nuevo sistema de control de asistencia para los empleados públicos basado en reconocimiento facial y registro biométrico.

Altec ya firmó un contrato con la firma Airata, que aportará el equipamiento y el software necesarios para su funcionamiento.

Los equipos ya fueron recepcionados y en las próximas semanas comenzará la instalación, junto con el proceso de empadronamiento facial que permitirá identificar a cada trabajador.

La empresa Airata se presenta como proveedora de entidades financieras y universidades y organismos públicos (figura la provincia de Neuquén). En su oferta tecnológica destaca la «autenticación», mediante «reconocimiento facial como mecanismo de identificación única y eliminando el uso de contraseñas».

Aunque no existe aún información oficial detallada sobre el alcance del convenio, distintas fuentes indicaron que la primera etapa estará concentrada en el sistema de Salud, que reúne a unos 8.000 trabajadores en hospitales y centros asistenciales de la provincia.

El contrato con Airata tendría un costo cercano a los 1.500 millones de pesos y fue canalizado a través de Altec mediante un convenio con Modernización.

La implementación será gradual y su puesta en marcha se cumpliría a partir del segundo semestre. El nuevo esquema reemplazará los actuales mecanismos de fichado por terminales biométricas.

El contrato de Altec y la empresa Airata preve el equipamiento y tecnología para el control del personal de Salud, que superan los 8.000 agentes. Foto: M.Ochoa.

La mejora de los controles de asistencia constituye un objetivo histórico de la administración provincial. Actualmente, la prioridad está puesta en Salud, donde las liquidaciones de guardias y horas extras continúan siendo uno de los aspectos más complejos de administrar.

En el gobierno sostienen que la herramienta permitirá disponer de información más precisa sobre el cumplimiento de horarios, la cobertura efectiva de guardias y la prestación de servicios extraordinarios.

La expectativa oficial es que el sistema contribuya a ordenar la gestión de recursos humanos y reduzca inconsistencias en las liquidaciones.

La incorporación del reconocimiento facial supone además un cambio significativo para la administración hospitalaria. El sistema permitirá unificar criterios de control en los establecimientos sanitarios.

El contrato comprende al personal de Salud y el costo rondaría unos 1.500 millones de pesos. Se estima su puesta en marcha para el segundo semestre.

Entre las ventajas señaladas por las autoridades figura la reducción de irregularidades en el fichado, ya que la validación biométrica dificulta la registración de asistencia por terceros. También se destaca la disponibilidad inmediata de información para auditorías, controles internos y procesos administrativos.

El sistema, además, generará estadísticas sobre distribución de personal, cobertura de servicios y funcionamiento de los establecimientos sanitarios, datos que podrían utilizarse para reorganizar turnos y reforzar áreas críticas.

La iniciativa, sin embargo, también abre interrogantes. Sectores gremiales advierten que esta tecnología puede transformarse en mecanismos de vigilancia permanente sobre los trabajadores. A ello se suman cuestionamientos vinculados a la privacidad y al resguardo de datos biométricos.

También existen dudas sobre la operatividad del sistema en hospitales y centros de salud con limitaciones de conectividad.

Desde la asunción de su tercer gobierno, el gobernador Alberto Weretilneck propuso un proceso de modernización estatal y, simultáneamente, una mejora en el sistema sanitario, incluyendo cambios en su complejidad operativa y recursos humanos.

En ese contexto, el control de asistencia del personal se incorpora como objetivo inmediato y el sistema facial-biométrico aparece como la herramienta elegida, a través de un contrato con la empresa Airata.

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