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EPAS profundiza la inversión en infraestructura estratégica para garantizar el agua potable en la comarca petrolera

El organismo destinará una inversión adicional de $2.099.266.738,69 para tres intervenciones prioritarias en el Sistema Acueducto Barreales, autorizadas por el Comité de Emergencia Hídrica, Social y Productiva. Son obras que no se ven, pero que sostienen un servicio esencial que la recaudación por el servicio no alcanza a financiar.
El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) avanza con un plan de fortalecimiento del Sistema Acueducto Barreales que representa una inversión adicional de $2.099.266.738,69, autorizada por el Comité de Emergencia Hídrica, Social y Productiva mediante el Acta N°19. Se trata de intervenciones que no tienen la visibilidad de una obra de infraestructura tradicional pero que resultan determinantes para sostener un servicio que funciona las 24 horas, los 365 días del año.
La intervención incluye renovación y adquisición de equipos mecánicos, sistemas de protección eléctrica y automatizaciones que garantizarán que el agua llegue a los hogares sin interrupciones. Una inversión de tal magnitud solo se sostiene con una decisión de Estado, ya que supera ampliamente las mejoras que pueden afrontarse con lo recaudado por facturación.
Las tres actuaciones buscan sostener la operatividad y la seguridad de los sistemas de captación, impulsión, automatización y abastecimiento de agua cruda del Acueducto Barreales, una infraestructura que aporta cerca del 30% del agua potable que reciben Cutral Co y Plaza Huincul.
En un encuentro encabezado este martes por el gobernador Rolando Figueroa en Casa de Gobierno, el secretario de Ambiente y Recursos Naturales de la Provincia, Hipólito Salvatori, destacó: “En particular en las localidades de Cutral Co y Plaza Huincul, mediante el EPAS, estamos generando los mantenimientos y reacondicionamientos de los sistemas de bombeo que no se realizaron en los últimos 30 años. Este es un aporte por 2.200 millones de pesos para que se puedan mantener estos sistemas fundamentales para ambas localidades”.
Por otra parte, el intendente de Plaza Huincul Claudio Larraza, afirmó: “Cumpliendo los 3 años de gestión en Huincul, seguimos trabajando en equipo con el EPAS, en forma muy positiva en la gestión del agua integral. En lo que respecta a Sistema Buena Esperanza, y Barreales, estamos trabando en acciones financiadas en forma tripartita generando un aumento considerable en la producción de agua potable.”
Las tres intervenciones
- Protección eléctrica de la línea EB2 ($88.862.400): adquisición de dos reconectadores automáticos y dos transformadores de tensión de 33 kV a 0,22 kV, que permitirán restablecer condiciones adecuadas de protección y seguridad en la línea que abastece a la Estación de Bombeo N°2.
- Variadores de frecuencia para EB1 y EB2 ($1.829.270.582,70): la intervención de mayor magnitud del plan, orientada a renovar el equipamiento de bombeo tras la falla registrada a comienzos de febrero, que afectó durante varios días la producción de agua potable en la comarca.
- Readecuación del sistema SCADA de Barreales ($181.133.755,99): contempla ingeniería, programación, provisión y reemplazo de tableros, montaje, pruebas, comisionado y puesta en marcha, para fortalecer la automatización, supervisión y control de las estaciones EB1, EB2, el muelle y TRC2, reduciendo riesgos operativos y mejorando la confiabilidad del acueducto.
Esto se suma a otras licitaciones recientes del organismo para reforzar el sistema de bombeo de Barreales, en el marco de una planificación que EPAS viene sosteniendo tras la falla ocurrida en febrero, con el objetivo de dotar al sistema de un stock propio de componentes críticos y reducir los tiempos de reacción ante futuras contingencias.
Gestión compartida: el trabajo conjunto del EPAS con los dos municipios
Las intervenciones en Barreales forman parte de un modelo de gestión que EPAS profundizó junto a los municipios de Cutral Co y Plaza Huincul a partir del convenio firmado en septiembre de 2025, que redefinió la administración del servicio de agua potable y saneamiento en ambas localidades.
Desde entonces, el EPAS y los municipios firmaron un acuerdo donde se establecieron tarifas unificadas, mecanismos de actualización periódica y un esquema de inversiones conjuntas para la prestación del servicio de agua potable y saneamiento que en ambas localidades es una responsabilidad compartida.
Como parte de ese esquema, los municipios comenzaron a afrontar la mitad del costo mensual que implica captar, potabilizar y bombear el agua desde 40 y 60 kilómetros de distancia hasta las localidades, un gasto que ronda los $1.000 millones mensuales en energía, personal y mantenimiento.
Este modelo de responsabilidades compartidas permitió, en los últimos meses, avanzar en la incorporación de un nuevo equipo de bombeo en el Sistema Buena Esperanza -la principal fuente de abastecimiento de la comarca, que aporta el 70% del agua potable- que brinda respaldo operativo ante contingencias y resolvía una necesidad postergada durante dos décadas. Además, habilitó la puesta en marcha de un plan operativo alternativo que contribuyó a restablecer el funcionamiento del acueducto de Barreales tras la falla de febrero, con la articulación de EPAS, EPEN, los municipios y empresas del sector petrolero.
De esta manera, EPAS y los municipios sostienen un esquema de gestión compartida que combina la resolución de urgencias inmediatas con inversiones estructurales, garantizando así la previsibilidad de un servicio esencial para toda la comarca.