Connect with us

Espectáculos y Moda

Escándalo en Blender: levantaron un programa en vivo tras una ola de despidos por reclamos salariales




El equipo de Último Aviso interrumpió de forma abrupta su transmisión en solidaridad con los técnicos y productores cuyos contratos no fueron renovados.La señal de streaming Blender afronta una fuerte reestructuración y acusaciones cruzadas tras el levantamiento de sus principales transmisiones.
El universo del streaming local sumó un inesperado y ruidoso conflicto gremial que paralizó la programación de una de sus señales de referencia. El canal digital Blender se transformó en el foco de una severa crisis institucional este jueves, luego de que el staff del ciclo Último Aviso tomara la drástica determinación de no salir al aire. La medida de fuerza se ejecutó en vivo como una muestra directa de solidaridad hacia varios trabajadores de la empresa a los que no se les renovó el contrato, en el marco de una negociación por la recomposición salarial de la planta.Las rispideces en los pasillos de la productora se originaron a partir de una modificación unilateral en el esquema de actualización de los haberes. Mientras que durante el año pasado la compañía aplicaba aumentos de carácter trimestral para mitigar los efectos inflacionarios, de cara al presente ciclo la administración propuso estirar los plazos a revisiones semestrales. El cambio de condiciones despertó un fuerte malestar entre el personal de técnica y producción, impulsando asambleas internas donde se barajó la opción de interrumpir las transmisiones para visibilizar la disconformidad. Ante esta postura, la conducción de Blender, capitaneada por la histórica Directora de Contenidos Liliana Parodi, resolvió discontinuar los contratos de los empleados que promovían las protestas, desatando la inmediata reacción en cadena de los conductores.El tenso descargo al aire: “Si tocan a uno, tocan a todos”La rutina habitual del vivo se quebró por completo cuando la comunicadora Fiorella “Fio” Sargenti decidió tomar el micrófono para notificarle a la audiencia la gravedad de la situación puertas adentro, desoyendo las pautas comerciales del canal para priorizar el conflicto de sus compañeros.“Perdón chicos, los tengo que molestar para que no queden fuera de todo. Está sucediendo una situación laboral con nuestros compañeros: echaron a muchos de ellos por hacer un reclamo vinculado con nuestros salarios y los aumentos. Estarán todos de acuerdo que no podemos seguir haciendo el programa así. Esto está charlado con nuestros compañeros de técnica y todos. No podemos. Hay guardias esperándonos afuera”, denunció la conductora de Blender notablemente movilizada por el escenario.Antes de que la pantalla se fuera a negro de forma definitiva, la conductora reforzó el valor del compañerismo en el sector: “No es mentira. Supongo que no nos verán mañana, pero no podemos seguir al aire. Porque si tocan a uno, tocan a todos, es así como funciona la solidaridad laboral. Perdón, les mandamos un abrazo y vamos a ir a acompañar a nuestros compañeros”, concluyó.La postura de la empresa: denuncias de extorsión y ratificación de inversionesLa réplica por parte del directorio de la señal de streaming no se hizo esperar. A través de un comunicado institucional, la firma buscó sentar posición frente al boicot de su grilla diaria, asegurando que actualmente genera puestos genuinos para más de un centenar de personas y que cumple rigurosamente con todas sus obligaciones fiscales y patronales en tiempo y forma.La compañía remarcó que en en las últimas horas un grupo reducido de personas adoptó conductas incompatibles con los valores de la empresa, acusando directamente a los huelguistas de intentar condicionar el normal funcionamiento de la señal mediante la utilización de la propia pantalla como un mecanismo de presión en el marco de una negociación económica entre las partes. Pese al adverso frente interno y el parate de los contenidos, la dirección ratificó que continuará invirtiendo y trabajando para ofrecer el mejor producto a su comunidad, intentando llevar previsibilidad a un mercado digital que ingresó en su semana más revolucionada.