PolÃtica
Figueroa blinda las tierras neuquinas: solo para argentinos

Se anticipa al debate nacional y reafirma un principio que define su modelo de desarrollo: el territorio no está en venta para intereses extranjeros
Mientras en el Congreso de la Nación se discuten cambios al proyecto de la nueva Ley de Tierras, que se debitará en el Senado el 6 de agosto, Neuquén decidió no esperar. El gobernador Rolando Figueroa enviará a la Legislatura un proyecto para modificar la normativa provincial y establecer que las tierras fiscales solo puedan ser vendidas a ciudadanos o personas jurÃdicas argentinas. Una definición polÃtica que marca el rumbo antes de que otros intenten hacerlo desde Buenos Aires.
La iniciativa no se limita a restringir la venta de tierras a extranjeros. También redefine el destino de esos espacios públicos para priorizar proyectos productivos, ganaderos y turÃsticos que generen desarrollo, arraigo y empleo. En otras palabras, se fortalecerá la decisión de que la tierra fiscal neuquina se convierta en una herramienta estratégica de crecimiento. Se dice que el proyecto llegará a la Legislatura en las próximas horas, quizás este mismo lunes.
La decisión se inscribe en una lÃnea de gobierno que ha sido constante desde el inicio de la gestión: defender la autonomÃa provincial sobre sus recursos. En Neuquén existe la convicción de que el federalismo no puede reducirse a un concepto declamativo, sino que debe traducirse en decisiones concretas que preserven el patrimonio y la capacidad de definir el propio destino.
En ese mismo sentido, Figueroa instruyó a la senadora por La Neuquinidad, Julieta Corroza para impulsar en el Senado un lÃmite cuantificable a la adquisición de tierras por parte de extranjeros en todo el paÃs. La propuesta nacional acompaña la estrategia provincial y refuerza una postura que busca equilibrar la apertura a las inversiones con la defensa de la soberanÃa territorial.
Neuquén ya demostró que atraer inversiones no exige desprenderse de sus bienes estratégicos. El mejor ejemplo es Vaca Muerta, donde operan algunas de las empresas energéticas más importantes del mundo mediante concesiones otorgadas por la Provincia, que conserva la propiedad de las tierras mientras brinda reglas claras y seguridad jurÃdica para producir e invertir.
Con este proyecto, el Gobierno neuquino vuelve a dejar en claro que el desarrollo no significa resignar soberanÃa. Al contrario: el crecimiento sostenible requiere preservar aquello que pertenece a todos los neuquinos. Blindar las tierras fiscales para que permanezcan en manos argentinas es una decisión que trasciende la coyuntura polÃtica y consolida un modelo donde el progreso se construye sin renunciar a la identidad ni al control sobre los recursos propios.