Turismo
Financiamiento que impulsa el turismo: renovó su vehículo para seguir creciendo

Rodrigo Aguadé, guía de pesca habilitado y responsable de Marrones de Neuquén Fly Fishing, accedió a un crédito para adquirir una herramienta fundamental para mejorar la seguridad y calidad del servicio que brinda en los ríos Limay inferior y medio.
Para un prestador turístico que desarrolla su actividad en ambientes naturales y recorre cientos de kilómetros, contar con un vehículo confiable es una herramienta de trabajo indispensable. Ese fue el caso de Rodrigo Aguadé, quien pudo concretar la compra a partir de un crédito otorgado en el marco del programa MiPyME Turismo, impulsado por el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales.
“Se contactó la gente de Turismo, me dio la propuesta y la verdad que era algo para aprovechar porque era un interés realmente bajo para lo que estaba en el momento un crédito”, contó al recordar cómo comenzó el proceso.
El financiamiento representó una parte de la inversión necesaria para adquirir el vehículo, que pudo concretarse además mediante la entrega de su camioneta anterior y otro préstamo. La nueva unidad fue entregada en diciembre. “Sin ese porcentaje no hubiese sido posible llegar a la camioneta que tengo hoy”, destacó.
Una herramienta fundamental para trabajar en el río
Aguadé desarrolla parte de su actividad en Arroyito, sobre el Limay inferior, a unos 50 kilómetros de Neuquén capital, y tiene como uno de sus principales escenarios de trabajo el Limay medio, ubicado a unos 280 kilómetros de la ciudad.
En esos recorridos, las condiciones de los caminos hacen que disponer de un vehículo adecuado sea fundamental. “Tenemos que estar por ruta y todo, y después el fuerte es el Limay medio. Entonces es más que fundamental tener un vehículo que responda, que pueda llegar y que los clientes no tengan que sufrir ningún tipo de acontecimiento en tantos kilómetros”, explicó.
Los trayectos incluyen caminos y huellas que requieren vehículos preparados para las características del terreno. Para Aguadé, la renovación representa una mejora para su emprendimiento y una manera de brindar mayor seguridad y tranquilidad a quienes contratan sus servicios.
La inversión se traduce así directamente en la calidad de la experiencia turística: mejores condiciones para trasladarse, mayor seguridad durante las jornadas y una herramienta que permite sostener la prestación del servicio en lugares alejados de los principales centros urbanos.
Pesca y naturaleza a pocos kilómetros de la ciudad
Aunque el Limay medio constituye uno de los principales escenarios de su actividad, Aguadé también desarrolla propuestas en el Limay inferior, particularmente en el sector de Arroyito.
Allí encontró una alternativa para acercar la pesca y los paisajes del río a residentes del Alto Valle. “En Arroyito nos permite hacer algo un poco más económico, tiene unos paisajes espectaculares, la pesca es muy buena”, afirmó.
La propuesta incluye flotadas recreativas pensadas incluso para personas que no son pescadoras habituales. Son jornadas de tres o cuatro horas en las que el objetivo puede ser simplemente disfrutar del río, contemplar el paisaje y vivir una experiencia diferente. “Hay gente que no viene a pescar directamente y quiere hacer un regalo a la familia”, relató.
El atractivo está también en descubrir un entorno natural que, pese a encontrarse a pocos kilómetros de Neuquén capital, muchas personas todavía no conocen. “Con 20, 30 minutos de diferencia de la ciudad está conociendo lugares increíbles”, destacó Aguadé.
Desde el agua, además, la experiencia adquiere otra dimensión: “Es distinto ver el paisaje desde el agua hacia afuera que de la tierra hacia el agua”.
Una actividad construida desde la pasión
Aguadé lleva alrededor de 15 años como guía de pesca habilitado, aunque su vínculo con la actividad comenzó mucho antes. La pesca fue primero una pasión y una forma de conectarse con la naturaleza, hasta convertirse progresivamente en una actividad turística.
Su propuesta combina la pesca con una experiencia personalizada. Las jornadas pueden comenzar temprano por la mañana y extenderse durante todo el día, adaptándose a las condiciones climáticas, las necesidades y los intereses de cada visitante.
El servicio incluye diferentes alternativas y puede incorporar desayuno, almuerzo y distintas comodidades durante la jornada. La propuesta gastronómica también se adapta a cada grupo, con opciones que van desde comidas frías hasta preparaciones realizadas en el momento.
“La idea es armar algo más personalizado y coordinar con la persona, para que se sienta lo más cómoda, práctica y a gusto posible”, explicó.
La mayor parte de sus clientes son nacionales y provienen principalmente de Buenos Aires, Córdoba, Bahía Blanca y Mendoza. También recibe visitantes internacionales, entre ellos personas de Brasil que llegan a la región vinculadas principalmente con la actividad petrolera.
El acompañamiento al sector privado
El caso de Aguadé refleja cómo una herramienta financiera puede convertirse en una inversión concreta para mejorar un servicio turístico y fortalecer la actividad de un prestador.
El programa MiPyME Turismo, coordinado entre el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales y el IADEP (Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo), tiene entre sus objetivos fortalecer al sector privado mediante líneas de financiamiento destinadas a micro, pequeñas y medianas empresas turísticas neuquinas, promoviendo la mejora de los destinos y de las experiencias turísticas.
La asistencia contempla inversiones en equipamiento relacionado con la prestación de servicios turísticos, ampliaciones, remodelaciones y otras inversiones destinadas a potenciar y mejorar la actividad. También puede financiar capital de trabajo y activos intangibles vinculados con capacitación, sistemas de información y promoción.
En este sentido, el crédito permitió que una necesidad concreta de un prestador -contar con un vehículo adecuado para recorrer largas distancias y caminos de características exigentes- se transformara en una inversión que impacta directamente en la prestación turística.
Para Aguadé, la nueva camioneta es mucho más que un vehículo: es la posibilidad de recorrer con mayor seguridad los caminos que conducen al río, recibir a sus clientes con mejores condiciones y continuar desarrollando una actividad que nació de su vínculo con la naturaleza.