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Inversión y polémica: el proyecto que busca devolverle actividad a la PIAP
Los trabajadores respaldan la reactivación de la PIAP, pero expresan preocupación por una eventual privatización y reclaman mayor participación en las decisiones.
La planta permanece paralizada desde 2017.
La Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en Arroyito y sin actividad productiva desde 2017, podría ingresar en una nueva etapa a partir de una iniciativa presentada por las empresas Saesa y Spark ante la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). El proyecto contempla una inversión estimada en USD 120 millones y tiene como objetivo aprovechar el gas natural de Vaca Muerta para producir y exportar agua pesada, un insumo estratégico utilizado en la industria nuclear.
La propuesta fue presentada el 19 de mayo y actualmente se encuentra bajo análisis de la CNEA. En caso de recibir una evaluación favorable, el Gobierno Nacional deberá avanzar con una convocatoria a una compulsa nacional e internacional para definir el desarrollo de la iniciativa. El plan contempla además la participación de Saesa como proveedor de gas y encargado de la comercialización internacional del producto.
Incertidumbre entre los trabajadores y reclamos por participación
Daniel Acuña, delegado de ATE, explicó en el programa Cumbre Energética de AM Cumbre 1400 que la noticia tomó por sorpresa a los trabajadores. Según indicó, la aparición de esta propuesta coincidió con el proceso de elaboración de los pliegos de licitación que venían siguiendo de cerca. Además, aseguró que el principal temor del sector es que el proyecto derive en una privatización de la planta, una posibilidad que rechazan de manera categórica.
El representante gremial también cuestionó la escasa comunicación entre las autoridades y el personal de la planta. Señaló que los trabajadores no fueron informados oficialmente sobre la iniciativa y que tomaron conocimiento de la presentación a través de publicaciones periodísticas. Asimismo, remarcó que desde octubre del año pasado la PIAP atraviesa una situación de incertidumbre contractual luego de que la CNEA dejara de respaldar a ENSI, lo que dificultó incluso las tareas de conservación del complejo.
Expectativas por el mercado y los plazos de producción
El proyecto prevé la puesta en marcha de dos líneas de producción en un plazo máximo de 36 meses. Según lo planteado por las empresas impulsoras, una de esas líneas podría comenzar a operar antes para acelerar el ingreso del producto al mercado internacional y generar retornos en una etapa temprana de la inversión.
Acuña sostuvo que existe una demanda creciente de agua pesada a nivel mundial y cuestionó las opiniones que años atrás planteaban la falta de mercado para la PIAP. El dirigente afirmó que el escenario cambió significativamente desde 2017 y aseguró que actualmente existen empresas interesadas en adquirir importantes volúmenes de producción. En ese contexto, reiteró que la prioridad de los trabajadores continúa siendo la reactivación de la planta y la recuperación de una actividad considerada estratégica para la región y el país.
La Entrevista
—Pregunta: ¿Cómo los tomó a ustedes la noticia sobre la iniciativa para reactivar la PIAP?
—Respuesta: La verdad que nos sorprendió, nos sorprendió de que este proyecto que presentan aparezca justo cuando estábamos en plena etapa de la preparación de los pliegos de licitación.
—Pregunta: ¿Cuál es la principal preocupación que tienen los trabajadores sobre esta propuesta?
—Respuesta: Aparecen inmediatamente los fantasmas de la privatización, y es lo que nosotros no queremos.
—Pregunta: ¿Cómo es hoy la situación de la PIAP con la CNEA y ENSI?
—Respuesta: Del 31 de octubre del año pasado que la CNEA le soltó la mano a ENSI, no tenemos contrato, no hay contrato de conservación posible.
—Pregunta: ¿Qué nivel de diálogo tienen actualmente con las autoridades nacionales?
—Respuesta: La única charla que hemos tenido con Martín Porro fue ahí, en el estacionamiento de la CNEA.
—Pregunta: ¿Los trabajadores fueron informados previamente sobre este proyecto?
—Respuesta: Nosotros estábamos totalmente afuera. La única manera que nosotros tenemos diálogo con ellos es cuando vamos a Buenos Aires y nos plantamos afuera de las instalaciones.
—Pregunta: ¿Se enteraron por canales oficiales de la propuesta presentada por Saesa y Spark?
—Respuesta: Exactamente. Nosotros nos enteramos por los diarios.
—Pregunta: ¿Qué estado técnico tiene hoy la planta de agua pesada?
—Respuesta: Tecnológicamente la planta está envejecida, está muy envejecida.
—Pregunta: ¿Creés que detrás de esta iniciativa puede estar el impulso del RIGI?
—Respuesta: No, ponerle la firma que es así. El primer sentimiento que se nos vino a nosotros en el gremio fue ese.
—Pregunta: ¿Hay mercado para el agua pesada que produce la PIAP?
—Respuesta: Es tremenda la demanda que hay de agua pesada.
—Pregunta: ¿Qué opinás de las declaraciones de Julián Gadano cuando dijo que no había mercado para la PIAP?
—Respuesta: Lo que pasa es que Gadano se quedó en la historia, se quedó en el 2017.
—Pregunta: ¿Qué cambió desde entonces respecto al mercado del agua pesada?
—Respuesta: Con el paso del tiempo, el uso del agua pesada se fue masivizando y es el día de hoy que hay empresas que realmente están esperando que nosotros lo produzcamos para comprarnos en grandes volúmenes anuales.
—Pregunta: ¿Cuál es hoy el principal objetivo de los trabajadores de la PIAP?
—Respuesta: Nosotros lo que venimos luchando es por la reactivación.


