Política
Jorge Sapag: «Hay que entender que Vaca Muerta no puede recibir al conurbano bonaerense»

Jorge Sapag, el gobernador de Neuquén cuando Vaca Muerta dejó de ser un proyecto y se convirtió en una realidad, analizó el presente de la industria no convencional. Aunque destacó la expansión económica de la provincia, advirtió por el incremento de la población que está experimentando y dijo que no existe espacio suficiente como para «recibir al conurbano bonaerense».
El exmandatario provincial fue consultado sobre el momento de la actividad durante la feria Argentina Oil & Gas (AOG) Patagonia 2026 que se realizó la semana pasada en el espacia Duam y que lo tuvo a él como uno de los expositores para presentar su libro «Vaca Muerta: Tesoro y faro para la Argentina».
El origen de Vaca Muerta: «Teníamos un declino tremendo»
Entrevistado por Diario RÍO NEGRO, Sapag destacó el impulso que genera la extracción de petróleo y gas no convencional. Recordó que antes del aprovechamiento de Vaca Muerta, la producción se encontraba «en una situación trágica».
«La producción no convencional estaba declinando de una forma tremenda y eso nos obligó a buscar nuevos horizontes«, explicó. Dijo que para esta decisión fue clave la ley corta de 2006 (ley 26.197) que le brindó a la provincia la posibilidad «de hacer uso de sus derechos como titular de los recursos en el subsuelo», en sintonía con lo establecido por la reforma constitucional de 1994.
El dirigente destacó el trabajo conjunto que se inició entonces con el Gobierno nacional y las empresas, articulación que permitió «aprovechar una roca única en el mundo como Vaca Muerta y sentar las bases de un crecimiento acelerado».
Remarcó que aquel desarrollo habilitó, con los años, que el país diera un salto en materia de seguridad energética. «Le dimos autoabastecimiento a la república«, agregó.
El paso del convencional al no convencional también verificó una muestra de carácter para la provincia, de acuerdo a Sapag. Rememoró que «muchos dirigentes de Buenos Aires y otros partidos creían que Neuquén no iba a tener el talento ni la personalidad para administrar las concesiones con las empresas petroleras«.
No obstante, consideró que la jurisdicción «mostró coraje y determinación», y señaló que un ejemplo de ello fue prórroga de los contratos petroleros desde 2017 a 2027, «10 años antes de que vencieran». «Queríamos que se promoviera la exploración de nuevos recursos no convencionales», dijo.
Sapag, que gobernó Neuquén entre el 2007 y 2015 por el Movimiento Popular Neuquino (MPN), explicó que Vaca Muerta se convirtió desde aquel momento en una política con continuidad en el plano nacional. Y aseguró que Neuquén fue una gran facilitadora «al demostrar una estrategia de gobernanza» que comenzó cuando la presidenta era Cristina Kirchner y continúa hoy con Javier Milei.
Neuquén, sin más espacio disponible
Consultado sobre el incremento de la población por el auge petrolero, señaló que si bien la inversión en infraestructura para la provincia está aumentando, no existe espacio suficiente para recibir un aluvión demográfico como el que se está anunciando.
«Hay que hacerle entender al Gobierno nacional que Vaca Muerta no puede recibir al conurbano bonaerense. Y no lo va a hacer porque no entra, en el conurbano bonaerense hay millones de habitantes», expresó.
En esa línea, se mostró crítico de la promoción realizada por la Casa Rosada para volcar la inmigración interna a las regiones en alza por las actividades extractivas como la de los hidrocarburos o la minería. «La forma de solucionar al conurbano bonaerense no es con la minería, el petróleo o los alimentos, es potenciar la industria con una estrategia dedicada para las pymes», planteó.
Argumentó que esto no significa apoyar «a los grande industriales que supuestamente aprovechan la protección hace años», sino acompañar a los pequeños emprendedores que buscan abrir sus puertas en un contexto de apertura de importaciones.
«En eso no comparto la teoría económica del Gobierno nacional», agregó el exgobernador, quien recordó los caminos que han tomado otros países, puntualmente Estados Unidos, cuyo presidente Donald Trump decidió elevar considerablemente los aranceles para proteger las empresas locales.
Además, señaló que la provincia debería proteger el empleo de su población en un contexto donde los trabajadores que llegan a Neuquén y los bebés que nacen a nivel local se encuentran en un número similar.
El pedido de Jorge Sapag para el transporte de arenas
Sobre los desafíos particulares de la industria, manifestó que todavía hay margen para bajar los costos vinculados a la logística. Mencionó el caso de la arena para fractura, que hoy «moviliza unos siete millones de toneladas y en unos ocho años van a ser 15 o 20 millones».
Aunque consideró valorable la búsqueda de nuevas opciones de transporte, advirtió por el impacto de esto en las rutas. «Ya destruimos la Ruta 22 y ahora podríamos hacer lo mismo con la Ruta 40«, evaluó, en referencia a la iniciativa de YPF que combina un sistema de envíos por tren y camiones.
Dijo que la creación de una ruta dedicada para la arena podría representar una solución, al menos parcial, para aliviar el cuello de botella en cuanto al tránsito. «Así como tenemos gasoductos o oleoductos dedicados, hay que hacer rutas dedicadas y ver quien asume esa responsabilidad«, insistió Sapag.
De cara al futuro, analizó que Vaca Muerta «ya tiene vida propia» y resaltó la búsqueda de mercados que se está haciendo con el impulso de los estados provinciales, la Nación y las mismas operadoras de la formación.
Vaticinó que tanto el petróleo como el gas «van a seguir siendo necesarios por muchos años» para habilitar la transición energética.
A nivel local, aseguró que se debería seguir trabajando por la «licencia social», área en la que todavía «queda mucho por hacer». Tras profundizar sobre el tema, remarcó que un punto importante a mejorar es el de la comunicación, en particular la que está referida a la distribución de la renta petrolera.
«Yo me canso de decir que el 40% de la facturación bruta que hoy hacen las empresas en Neuquén, estimada en unos 30.000 millones de dólares, va a parar al Tesoro de la Nación y a las provincias a través de la coparticipación», afirmó.