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La Capilla Sagrado Corazón de Colipilli: integración salesiana y cultura mapuche

Enclavada entre montañas y comunidades mapuches, la Capilla Sagrado Corazón forma parte del Camino de la Fe, el corredor turístico y religioso que recorre más de 800 kilómetros de la provincia del Neuquén. Su historia refleja el legado de los misioneros salesianos y el profundo vínculo entre la espiritualidad, la cultura y la identidad del norte neuquino.
En el paraje Colipilli, donde la inmensidad del paisaje patagónico se funde con la historia de las comunidades mapuches, la Capilla Sagrado Corazón se erige como uno de los sitios emblemáticos del Camino de la Fe, un recorrido que invita a descubrir el patrimonio religioso, histórico y cultural de la provincia del Neuquén.
Ubicada en la Región Alto Neuquén, a unos 30 kilómetros de El Huecú y del empalme con la Ruta Nacional 40 en Naunauco, la capilla nació gracias al impulso del padre Marcelo Pío Gardin y del padre Pedro Rotter, junto al compromiso y el esfuerzo de la comunidad mapuche Huayquillán, que hizo posible la construcción de este espacio de encuentro y espiritualidad.
La historia de la capilla forma parte del legado que dejaron los misioneros salesianos en el norte neuquino. En estas tierras desarrollaron una intensa tarea evangelizadora y social figuras como el padre Domingo Milanesio, conocido como “Patiru Domingo”, junto a Marcelo Pío Gardin, Florindo Zandonella, Mateo Gavožo, Bartolomé Panaro -primer párroco de Chos Malal- y Pedro Martinengo. Su obra trascendió la prédica religiosa: promovieron valores de solidaridad, trabajo y educación, acompañando el desarrollo de las comunidades de la región y fortaleciendo el proceso social iniciado por las familias de la Colonia Malbarco.
Hoy, ese legado continúa vivo en el Camino de la Fe, un corredor turístico y religioso que une más de 80 sitios de espiritualidad desde el paraje Ailinco hasta Villa La Angostura. El recorrido propone descubrir iglesias, capillas, santuarios y lugares de profundo significado histórico, donde la fe se entrelaza con los paisajes, las tradiciones y la identidad de cada comunidad.
Un paraje con historia y cultura viva
Colipilli es una comunidad mapuche integrada por alrededor de 600 habitantes que viven principalmente de la ganadería de subsistencia. El paraje se divide en Colipilli Arriba y Colipilli Abajo, separados por ocho kilómetros, y se encuentra rodeado por los cerros Los Bueyes y Colipilli, mientras el arroyo homónimo atraviesa el valle aportando vida al paisaje.
En los últimos años, la comunidad experimentó un importante crecimiento con la incorporación de conectividad a internet, una emisora de radio FM, la consolidación de la Escuela Primaria Nº 68, la construcción de la Escuela Primaria N.º 302 y el fortalecimiento del CPEM Nº 30, avances que contribuyen al desarrollo social de la región.
Colipilli también conserva la memoria del padre Francisco Calendino, cuyos restos descansan en la localidad por expreso deseo suyo. Recordado por su compromiso con las comunidades mapuches, impulsó la creación de las cooperativas mapuches neuquinas para fortalecer la producción y comercialización local, promovió la preservación de la lengua mapuzungun mediante la elaboración de materiales escritos y alentó permanentemente a las comunidades a mantener vivas sus tradiciones y ceremonias ancestrales.
Espiritualidad y turismo comunitario
Los visitantes pueden conocer las tradiciones ancestrales de la comunidad, adquirir artesanías elaboradas por familias del lugar y recorrer senderos que atraviesan cerros y paisajes de gran belleza escénica, ideales para el trekking, el senderismo y la observación de aves.
En este rincón del Alto Neuquén, la Capilla Sagrado Corazón representa mucho más que un templo religioso. Es el símbolo de una historia construida colectivamente, donde la fe, la solidaridad y la identidad cultural siguen marcando el camino de quienes habitan estas tierras y de quienes llegan para descubrir uno de los patrimonios espirituales más valiosos de la Patagonia.










