Actualidad
La paradoja de nuestro tiempo: el hambre no es un problema de escasez, sino de distribución y desperdicio

El día Mundial de la Alimentación nos convoca a reflexionar sobre uno de los derechos fundamentales de las personas: el acceso a una nutrición adecuada, segura y sostenible. Sin embargo, esta fecha no debería sólo conmemorarse como algo importante en el calendario, sino que debe constituir un llamado urgente a la acción ante una realidad que duele y nos interpela como es la coexistencia del hambre y el desperdicio de alimentos. Vivimos en un mundo que produce comida suficiente para alimentar a todos sus habitantes. A pesar de ello, un estudio de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) nos indica que el 25,8% de la población global padece inseguridad alimentaria de moderada a grave. Y mientras esto sucede, un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial se pierde o se desperdicia. Esta es quizás la paradoja de nuestro tiempo, el hambre no es sólo un problema de escasez sino un desafío logístico de distribución, compromiso e incentivos fiscales.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
La misión del Banco de Alimentos es actuar como un puente eficiente y seguro entre los excedentes de la industria alimentaria y las organizaciones sociales que atienden a los sectores más vulnerables. Rescatamos productos aptos para el consumo que por distintas razones pierden valor comercial por fallas de empaque, excedente de producción, o porque están próximos a vencer y qué al ser rescatados, le damos una segunda oportunidad. Evitar que los alimentos aptos para el consumo humano terminen convirtiéndose en desperdicio no sólo mitiga el hambre, sino que contribuye al cuidado del medio ambiente. Es un círculo virtuoso donde las empresas responsables aportan, el medio ambiente es cuidado y principalmente miles de familias y niños acceden a una alimentación nutritiva que contribuye a su desarrollo físico y cognitivo. Día Mundial del Huevo 2026: el origen de una celebración que cumple 30 años Necesitamos que se promuevan incentivos que faciliten el rescate de alimentos y que cada persona se comprometa desde sus propios hogares incorporando hábitos de consumo saludables para el medio ambiente. También pueden sumarse como donantes o a través del voluntariado. Reflexionar sobre el aporte que cada uno de nosotros puede hacer para que quienes más lo necesitan accedan a un plato de comida, es importante. Pero la lucha contra el hambre es una alianza transversal que nadie puede librar solo. TC/MSS







