Política
Los posibles candidatos que podrían tener un rol clave en las elecciones

Javier Milei teme más a las PASO o al ballotage que a la elección general. En primer lugar porque las Primarias ordenarían los espacios opositores y en segundo lugar porque permitirían al ganador de cada posible coalición aglutinar votos y legitimarse. Karina Milei, la gran armadora electoral, prefiere acordar con por lo menos la mitad de los gobernadores y dividir tanto al peronismo como al resto de la dirigencia política. ¿Puede un outsider o un representante de alguna tercera vía irrumpir como hizo su hermano en el 2023 y colarse en un ballotage? Difícil, pero todavía no imposible.
La lista de aquellos que podrían instalarse en la escena de las PASO o -si el Gobierno lograra eliminarlas o suspenderlas- es larga y diversa.
El primero que aparece, más como amenaza para negociar que como una posibilidad cierta, es Mauricio Macri. “No está tan claro, hay días que pareciera que quiere”, responden en el PRO sobre la posibilidad de que vuelva a una candidatura presidencial. De todos modos la prioridad es ayudar a que Diego Santilli sea aceptado por La Libertad Avanza como candidato a gobernador, al mismo tiempo que temen por el destino de la Ciudad de Buenos Aires.
De hecho Jorge Macri quiere ir por reelección y espera excesivamente ilusionado apoyo violeta; Patricia Bullrich desconoce el destino que los Milei le tiene asignado y María Eugenia Vidal -que fue gobernadora bonaerense pero antes vicejefa porteña- asegura que el Presidente no podrá ir por un mandato más.
Sobre la Ciudad, Karina Milei refuerza semana a semana la construcción que lidera Pilar Ramírez, como también fortalece distritos como Santa Fe o Buenos Aires. Por otra parte y como ocurre con la UCR, también los gobernadores del PRO apuestan a acuerdos -o no- individuales y según su conveniencia más allá de los armados nacionales de sus respectivos partidos. Los que lideran fuerzas provinciales como Gustavo Sáenz en Salta por ahora dejan de lado armados propios para pensar en cómo se acomodan al mileísmo.
Las encuestas no alientan a Mauricio Macri aunque en un escenario de primera vuelta su irrupción podría restar a Milei y beneficiar a un candidato opositor. En un balotaje se supone que todo lo suyo iría al libertario. Tampoco los sondeos de imagen permiten vislumbrar candidatos que capitalice el rol opositor.Con la misma convicción que Macri se mueve la vicepresidenta Victoria Villarruel, que dejó de lado la moderación. En su entorno analizan encuestas que la posicionan mejor en la Ciudad d Buenos Aires, en la provincia de Buenos Aires y en algunas provincias del Norte, parte del centro y parte de la Patagonia.
“Algunas encuestas y estudios cualitativos la posicionan como una dirigente transversal”, describen cerca suyo en referencia a que comparte algunas ideas del espacio libertario y algunas de la oposición, como demostró en las últimas semanas al intentar frenar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada por la que discutió con Patricia Bullrich y luego, en el marco del Mundial de Fútbol, al reprochar al Gobierno la estrategia por Malvinas.
Pronto volverá a recorrer el país. Según el mapa que describe sus incursiones por las provincias sólo le resta hacer pie en San Juan, Chaco y La Pampa. Para definir a qué se postulará, sólo responden que “falta mucho”.
En la misma lista podría ubicarse en el otro extremo Myriam Bregman, que viene sumando imagen positiva. Algunas encuestas advierten que pelean la pole posición Milei y Axel Kicillof seguidos de cerca por la diputada de izquierda. Está claro que no es a La Libertad Avanza a quien podría restarle votos y que el peronismo tiene mucho que resolver internamente sobretodo entre Máximo Kirchner y Kicillof.La opción de un gobernador que no sea el bonaerense se diluye, salvo en la disputa peronista. Provincias Unidas está cada vez más lejos de un armado propio gracias a los buenos oficios de Diego Santilli, que desde la jefatura de Gabinete profundizó el diálogo y la ayuda vía ATN, traspaso de obras o avales a financiamiento.
Líderes de ese espacio, tanto el cordobés Martín Llaryora como el santafesino Maximiliano Pullaro, trabajan en sus respectivos proyectos de reelección. Ambos acaban de recibir ATN por $ 5.000 millones cada uno. Dentro de PU sólo el Socialismo buscaría armar una tercera posición o un frente electoral amplio y opositor al mileísmo.
En ese sentido la semana pasada la titular del PS, Mónica Fein, se reunió con el presidente de la UCR Leonel Chiarella mientras que esta semana habrá una reunión con Jorge Sola, integrante del triunvirato que conduce la CGT, y luego con las autoridades de la CTA y de la Pastoral Social.
En la lista de outsiders todavía hay quienes sueñan con que un empresario de medios como Daniel Hadad tuviera la osadía de lanzarse o alientan al empresario y expresidente de River, Jorge Brito que cuenta con respaldo de un gran armador como es -o fue- Emilio Monzó.
La tercera figura de una posible tercera vía es el pastor Dante Guebel que salió de la escena tras un fuerte desembarco mediático en Argentina. Quienes trabajan con Guebel aseguran que sigue en pie su proyecto electoral y que tras el viaje a Estados Unidos de figuras que lo rodean como Eugenio Casielles -legislador porteño que supo armar el mileísmo- habrá importantes novedades.