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Magdalena Ñanco: la tejedora mapuche de Atreuco que guarda el secreto del teñido natural

Aprendió a hilar desde niña en la comunidad Atreuco y hoy enseña el oficio a su hija de once años. Sus tejidos llevan los colores de raÃces y plantas del campo neuquino.
Magdalena Ñanco teje y tiñe con plantas y raÃces del campo en la comunidad Atreuco, donde el arte mapuche del telar se transmite de generación en generación.
Magdalena Ñanco es artesana mapuche de la comunidad Atreuco, en Neuquén, y en sus manos convive un saber que viene de su madre, su abuela y sus tÃas. El tejido en telar con huso no es para ella solo un oficio: es identidad, es memoria y es el vÃnculo más concreto con su pueblo.
El proceso comienza mucho antes del telar. Primero se hila, luego se lava, y después viene la parte que distingue su trabajo: el teñido natural. “Primero se hace el hilado, después se lava, se busca el yuyo, que es la naturaleza, para poder darle el color al tejido”, explica. Los tonos no vienen de fábrica sino de raÃces y plantas que ella misma busca en el campo.
Tejido mapuche en Atreuco: un arte que se transmite de manos a manos
Los colores base los dan las propias ovejas —blanco, gris y negro—, pero el resto nace de la tierra. “Todos los colores que vemos del tejido son naturales, son de la raÃz de la planta”, afirma. Y ese conocimiento se enriquece con el intercambio entre comunidades: cada encuentro con otra artesana puede sumar una nueva planta, una nueva forma de teñir.
La transmisión del saber no se detiene. Magdalena ya le enseñó a su hija de once años, que domina el hilado y avanza en el telar. Y cuando alguien de afuera le pide aprender, ella no cierra la puerta. “Es lindo poder compartir lo que uno aprendió”, dice. El telar, aclara, exige concentración y calma: si algo sale mal, hay que desarmarlo y volver a empezar.
Comercializa sus piezas a través de ArtesanÃas Neuquinas, participando en muestras y exposiciones. Pero su mirada va más lejos: sueña con que sus tejidos lleguen adonde esa red todavÃa no llega. Y tiene un mensaje claro para quien quiera conocer de cerca este arte: “Vayan a la comunidad Atreuco, para ver nuestro arte, que es el telar.”
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