Ultimas Noticias
“Maradona murió de golpe”: la declaración del perito que cuestionó la hipótesis oficial

Un perito de parte declaró en el juicio por la muerte de Maradona y sostuvo que sufrió un evento cardíaco súbito que no podía anticiparse.
“Maradona murió inesperadamente, de golpe”. La frase fue pronunciada este jueves por el médico forense Antonio Maya durante una nueva audiencia del juicio que busca determinar las responsabilidades por la muerte de Diego Armando Maradona.
Maya, de 81 años y con casi seis décadas de trayectoria profesional, declaró como perito de parte de Leopoldo Luque, uno de los acusados en la causa. Su exposición se centró en la causa de la muerte y en si existían signos previos que permitieran anticipar el desenlace.
Su postura contradijo las conclusiones de la Junta Médica oficial que intervino en la investigación, que había establecido que Maradona murió como consecuencia de un edema agudo de pulmón provocado por una falla cardíaca.
Qué declaró el perito sobre la muerte de Maradona
Maya sostuvo ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro que Maradona no era un paciente con una enfermedad cardíaca conocida que permitiera prever un episodio de esas características.
“Maradona no era un enfermo cardíaco”, afirmó el especialista.
Según explicó, el exfutbolista había atravesado distintas intervenciones quirúrgicas y había sido sometido a controles médicos antes de esas operaciones. También destacó que, de acuerdo con su interpretación de la documentación incorporada al expediente, tenía una buena circulación cardíaca.
El perito definió la muerte como natural y súbita, y sostuvo que se trató de un evento cardíaco que no podía ser prevenido.
“Para mí fue una muerte natural, súbita, cardíaca, con evidencia anatomopatológica y sin enfermedad previa no tratable”, resumió durante su exposición.
Maya también cuestionó el diagnóstico de edema agudo de pulmón. Según su interpretación de la autopsia, el peso de los pulmones no era compatible con el de un órgano “inundado de agua”.
Además, explicó que la espuma observada en la boca podía relacionarse con el movimiento de líquidos producido durante las maniobras de reanimación.
La autonomía de Maradona, otro eje de la declaración
Durante el interrogatorio, Maya también hizo referencia al seguimiento médico que tuvo Maradona después de la cirugía por el hematoma subdural que había sufrido.
El especialista sostuvo que Leopoldo Luque actuaba como médico de cabecera y que posteriormente se había establecido una internación domiciliaria mediante la empresa Medidom, con seguimiento clínico.
En ese contexto, consideró que la ausencia de una ambulancia instalada de manera permanente, un desfibrilador o un tubo de oxígeno en la vivienda no constituía una irregularidad, ya que la indicación médica establecía que la ambulancia debía estar disponible.
El perito también puso el foco en la autonomía del paciente y sostuvo que Maradona había rechazado en determinados momentos ser revisado por los profesionales.
“Maradona se murió inesperadamente, de golpe. No es culpa de Maradona, es responsabilidad de Maradona”, sostuvo.
Ante una pregunta del fiscal general adjunto Patricio Ferrari sobre si consideraba a Maradona un paciente de riesgo, Maya respondió que el riesgo era inherente a una persona de su edad y con sus antecedentes, aunque no identificó una patología cardíaca activa que permitiera anticipar el desenlace.
También señaló que durante la autopsia se habían detectado edemas en el muslo y el tronco y consideró que podrían haberse advertido si Maradona hubiera sido revisado, aunque aclaró que no necesariamente constituían una señal de alarma.
Otro perito también habló de un evento cardíaco
Durante la misma audiencia declaró el cardiólogo Ricardo Iglesias, perito de parte de Agustina Cosachov, otra de las acusadas en el juicio.
Iglesias coincidió con Maya en que Maradona no presentaba, según su interpretación de los estudios, una patología cardíaca activa antes de su muerte.
“Maradona se murió de un evento cardíaco”, afirmó.
El especialista reconoció que no existía certeza sobre qué había provocado ese episodio y mencionó como posibilidades una arritmia ventricular y un síndrome ascítico hepatoso o hepatorrenal.
Iglesias también sostuvo que un ecocardiograma había mostrado una buena función cardíaca y destacó que Maradona había tolerado varias cirugías y había sido evaluado por numerosos médicos poco antes de su fallecimiento.
“Para 2020, Maradona no tenía una patología cardíaca activa”, afirmó.
Según su explicación, la cardiopatía dilatada observada en los estudios posteriores a la muerte correspondía a un hallazgo post mortem.
“Tuvo un evento agudo por arritmia, por eso se muere. No hay elementos previos que indiquen que es un paciente de riesgo”, sostuvo.
Las declaraciones de ambos especialistas forman parte de la prueba presentada durante el juicio. Sus conclusiones corresponden a peritos de parte y se contraponen con las conclusiones de la Junta Médica oficial incorporada al expediente. El tribunal deberá valorar estos testimonios junto con el resto de las pruebas para determinar las eventuales responsabilidades por la muerte de Maradona.







