Espectáculos y Moda
“Me daba vergüenza”: el desgarrador llanto de Lizy Tagliani en MasterChef Celebrity

La querida humorista protagonizó uno de los momentos más emotivos y profundos de la temporada en las cocinas de Telefe.Lizy Tagliani se quebró en MasterChef Celebrity al recordar los sándwiches que llevaba de niña al colegio. (Foto: Telefe)
El certamen gastronómico de Telefe no solo pone a prueba la destreza técnica de las celebridades frente a las hornallas, sino que a menudo funciona como un potente disparador de memorias íntimas, infancias postergadas y emociones a flor de piel. Quien vivió una noche de profunda catarsis y reconocimiento absoluto fue Lizy Tagliani, consolidándose como una de las figuras más queridas y sensibles de la actual temporada de MasterChef Celebrity. Tras presentar un imponente plato bautizado humorísticamente como “Parigay” —consistente en un sándwich de carne, mayonesa casera, vegetales y papas fritas que fascinó a Damián Betular, Maru Botana y Germán Martitegui—, la conductora no pudo contener las lágrimas al repasar su historia de vida.Ante la atenta mirada de Wanda Nara, quien indagó sobre el motivo de su emoción tras los elogios del estrado a la cuidada distribución de capas y sabores, Lizy abrió su corazón para revelar un doloroso recuerdo escolar:”Cuando era chiquita me daba vergüenza ir al colegio con el sándwich porque tenía de todo, por ahí fideos, lo que sobraba, y se usaba de jamón y queso” relató con la voz quebrada.La humorista explicó que, durante sus primeros años, intentaba ocultar el contenido de aquellas preparaciones improvisadas para evitar las burlas de sus compañeros por no poder acceder a las clásicas colaciones de fiambre, contrastando esa dolorosa necesidad de invisibilidad con el orgullo de exhibir su creación en televisión: “Ahora quería que se vea todo, porque en esa época lo tapaba porque me daba vergüenza”, reflexionó.Sanar el pasado y el valor de la superaciónLas palabras de la comediante resonaron con fuerza en el estudio, conectando directamente con otras emotivas reflexiones que había compartido en galas previas, como cuando reconoció con lágrimas en los ojos el respeto absoluto que le genera trabajar con alimentos ante sus vivencias de escasez, o al confesar la hermosa familia que construyó junto a su esposo Sebastián Nebot y su pequeño hijo Tati.Con la sensibilidad a flor de piel y el aplauso cerrado de sus compañeros, Lizy Tagliani transformó un simple desafío culinario en un auténtico acto de reivindicación personal. Demostrando que las cicatrices de la infancia pueden convertirse en el motor de una resiliencia inquebrantable, la humorista ratificó que hoy, rodeada de aplausos y con un presente consagrado en la televisión, ya no necesita ocultar nada: sus sándwiches, al igual que su historia, se muestran hoy con el orgullo de quien ha sabido ganarle a todas las adversidades.